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Disfruta de todos los artículos de Ana Veiga publicados en Gonzoo

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    Los huérfanos y los narcos no existen

    «No hay huérfanos en Ciudad Juárez». La luz blanca de los halógenos palidece la tez morena de Lorena González, Subprocuradora del DIF (Desarrollo Integral de la Familia) del Estado de Chihuahua. «De hecho, no hay huérfanos en todo el Estado de Chihuahua», continúa. Sobre la mesa, decenas de carpetas con informes que se apresura a apartar porque «se ve todo revuelto», dice pizpireta.

    Entre finales de 2006 y 2012, Ciudad Juárez (México) vivió los años más duros de la guerra del narco, coincidiendo con el mandato del presidente Felipe Calderón. Su sexenio en el poder se saldó con más de 121.000 muertes violentas en Cd. Juárez, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Se trataba de una guerra no declarada pero real que tan solo en Cd. Juárez registró 9.149 homicidios.

    «No consideramos huérfanos a los niños que tienen familia. Si tienen un tío o un primo, no están en situación de orfandad», comenta Lorena González. En su camiseta, de un morado intenso, se puede leer DIF Estatal Chihuahua. La misión de esta institución es «prevenir y proteger a la infancia en Cd. Juárez», afirma. Le pregunto por las estadísticas generales de los menores víctimas de algún tipo de violencia. «No tenemos esos datos», contesta seria.

    La generación sin padres

    Actualmente, las muertes en Juárez han descendido y se vive una calma extraña donde las consecuencias de un pasado convulso se hacen más visibles. Una de las más llamativas ha sido la aparición de generaciones de niños que han perdido a uno o a los dos progenitores (aunque no hay números oficiales, se estima que ascienden a 12.000 menores). Otra consecuencia ha sido el aumento de casos de violencia intrafamiliar.

    De todos estos menores, 200 están bajo la tutela del Estado en los 35 albergues infantiles subrogados (privados pero con ayudas y vigilancia públicas) en Cd. Juárez. Solamente hay dos albergues públicos en todo el Estado: uno para niños de 0-6 años y situado en la ciudad de Chihuahua, a más de 350 km; y otro para menores migrantes. «La operatividad de los albergues la regula un comité especializado, situado en Chihuahua, no el DIF Estatal», responde González rápidamente, derivando todas las preguntas referentes a orfanatos a esa institución.

    Su despacho —fresco, limpio y bien amueblado— contrasta con la sala de espera, donde decenas de padres, madres y demás familiares aguardan cabizbajos su cita para la revisión de su caso, amontonados en tres filas de asientos.

    Según explica ella, deben pasar un proceso de evaluación psicológica y socioeconómica para valorar si son aptos para recuperar a sus hijos. «Mucha gente dice que el DIF se lleva a los niños. Pero no es así, nosotros queremos que estén con sus familias, por eso los devolvemos a sus hogares cuando los padres están preparados», afirma. ¿Qué porcentaje de éxito hay en las reintegraciones de los niños a sus casas? «Pues … un 98%. Solo un 2% repite la misma problemática», afirma.

    La zona con más asesinatos

    Abandono el despacho en busca de más respuestas y decido visitar a la Red por los Derechos de la Infancia, un conjunto de asociaciones no gubernamentales. José Luis Flores, secretario ejecutivo de la Red, me recibe en una pequeña sala blanca dentro de un edificio con apariencia de nave industrial, situado en una de las zonas más seguras de la ciudad.

    Tan solo a unas calles del DIF, las cosas se ven muy distintas. «Por toda la ciudad se han asesinado a personas. Toda la ciudad esta impregnada de huérfanos», dice Flores, que señala especialmente la zona del Poniente como foco rojo del problema: «Es una zona muy pobre con una precaria infraestructura social donde se estima que está asentado el 40% de la población. Es, además, el área que ha tenido los índices de homicidios más altos».

    Flores enciende un proyector y empieza a mostrar gráficos que traducen la ciudad a cifras. El 33% de la población de Cd. Juárez vive en pobreza moderada, el 33,6% tienen carencias alimentarias y el 4.8% está en condiciones de pobreza extrema. Es decir, 60.000 personas no saben qué van a comer hoy, según datos facilitados por Red por los Derechos de la Infancia y obtenidos de INEGI 2010. «Hay un discurso oficial desde el Estado de que en Juárez todo está bien, pero esto solo está invisibilizando situaciones concretas de la vida de las niñas, los niños y las familias que están en precariedad», comenta Flores.

    No se calla. Es un hombre acostumbrado a estudiar, a analizar y a opinar, incluso sobre una de las lacras de la ciudad: el crimen organizado. «Yo podría ser un narco», reconoce. «Si mi hijo no tuviera qué comer, quién sabe qué haría para cuidar de él. En cierta manera, los narcos son hombres de negocios que se han sumado al negocio más próspero de la ciudad», explica afligido.

    Tras unos segundos de silencio, añade: «No defiendo las prácticas violentas pero creo que a veces olvidamos el contexto en el que surgen. Algunas personas dedicadas a la delincuencia organizada pueden llevar una vida ordinaria tan aceptable que resulta difícil creer que se dedican a actos ilícitos. Así se puede vivir en Juárez».

    Dos años después de la etapa más violenta, ni los huérfanos lo son, ni los narcos lo parecen y los frutos de la pasada guerra se materializan en las calles y dentro de las casas. La gente ya no vive tan asustada pero ahora la preocupación se centra en las nuevas generaciones porque serán estas las que determinen si se acaba o se repite la misma historia. Juárez se prepara para cambiar y será ahora cuando sus acciones decidan su futuro.

    Ana Veiga es periodista. Actualmente, prepara su primer documental, 'Solo Dios puede juzgarme', sobre Ciudad Juárez (México). La película se centra en el renacimiento que está viviendo esta ciudad tras haber superado los años más sangrientos de la guerra del narco.


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  • 08/14/14--22:15: Las mamás de Ciudad Juárez
  • El Barrio Gustavo Díaz Ordaz, es uno de los más pobres de Ciudad Juárez

    «Ahorita no tenemos azúcar; nomás tenemos aceite, lentejas, arroz y soja». Secándose el sudor de la frente con el dorso de la mano, la señora Rosa rebusca en la despensa para contar los escasos paquetes de comida que quedan en uno de los estantes. «Necesitamos más huevos», grita preocupada hacia el pasillo, esperando la respuesta de sus compañeras.

    La señora Rosa es madre y abuela. Como abuela, ha hecho las veces de segunda madre con sus nietas, de 6 y 2 años, mientras su hija salía a trabajar. Pero desde hace ocho meses cuida también de unos 20 ‘nietos adoptivos’ para los que cocina cada día en La Aulita, el comedor social de la Organización Popular Independiente (OPI) en la colonia Díaz Ordaz, una de las zonas más pobres de Ciudad Juárez, México.

    Su trabajo es voluntario y los alimenos provienen de donaciones de los vecinos, ayudas de la OPI y alguna ayuda de SEDESOL (Secretaría de Desarrollo del Gobierno). «Esta despensa la llenamos nosotras, las mamás. Y cuando no llega, a veces le pedimos a los niños un par de papas (patatas)», dice satisfecha por el apoyo del barrio e, incluso, de su propia familia: «Hoy mi mamá me trajo arroz y eso cociné para todos. Algunos días me trae un poco de la comida que le dan en la iglesia; dice "ándale, para tus niños"», ríe Rosa, divertida por verse de repente rodeada de pequeños.

    Rosa lleva 25 años viviendo en esta colonia, donde la OPI ha abierto uno de sus dos comedores sociales de Ciudad Juárez. Parte del trabajo del centro está bajo su responsabilidad: preparar un menú con la comida que la propia comunidad aporta. La otra parte recae sobre Belinda, la responsable que se asegura de que los niños estén a salvo.

    Rosa
    Rosa

    La ausencia de una madre

    Más de 40.000 niños viven sólo con su madre —subsistiendo con un promedio de 80 pesos diarios (4,5 euros)— y sólo 8 de cada 100 mujeres tienen acceso a los espacios de cuidado infantil durante las largas jornadas de trabajo en las maquilas (fábricas).

    En general, existen casi 450.000 personas con carencias alimentarias en Ciudad Juárez, según los datos facilitados por la Red por los Derechos de la Infancia.

    El objetivo de estos comedores es dar comida gratis a los niños y, además, ofrecerles un espacio seguro donde estar. Mónica, coordinadora de los centros de la OPI en Juárez, explica el funcionamiento: «En cada espacio, tenemos una promotora, como es el caso de Belinda, que organiza a las madres de la zona. Por su parte, las madres la apoyan en las actividades e, incluso, cocinan, como la señora Rosa».

    El trabajo de Belinda es organizar los pocos recursos con que los que cuentan (juguetes, material educativo y alimentos). Y casi más importante: debe estar casi todo el día en el edificio a la espera de que los niños se acerquen hasta allí. «Los niños aquí no tienen un horario; entran y salen cuando quieren pero, el tiempo que están aquí, están seguros», explica la coordinadora. Belinda debe «solventar las necesidades que puedan surgir a los menores a lo largo de la jornada, desde peinarlos hasta jugar con ellos o darles de comer», añade Mónica.

    La señora Rosa representa a la comunidad que trabaja por la comunidad. Como ella, la mayoría de las voluntarias son «mujeres apoyando a otras mujeres de la misma comunidad, que conocen las necesidades de su contexto y tienen un acercamiento con sus vecinos», afirma Mónica, que destaca la participación femenina sobre la de los hombres: «Hay un alto índice de madres solteras que han perdido a su pareja en algún acto violento o cuya pareja está en la cárcel y quizá por eso se implican más en nuevas iniciativas que cambien la situación».

    El poder de la comunidad

    De hecho, fue con ese sentimiento de comunidad como nació la OPI hace 25 años en esta misma zona. «Hubo un accidente en el que fallecieron dos niños. Fue de madrugada… y los niños estaban solos porque sus madres ya se habían ido a trabajar”, cuenta Mónica. La comunidad reaccionó a esto “con la movilización vecinal para poder crear, con ayuda de la OPI, una guardería que cuidase de los pequeños».

    Después de la guardería, decidieron abrir más centros y conocieron la iniciativa de SEDESOL —la Secretaría de Desarrollo del Gobierno—. «SEDESOL lanzó la Cruzada contra el Hambre, con la que quería combatir las carencias alimentarias en México. Pero el plan duró solo 6 meses, cuando la idea era que durara todo el sexenio del Presidente Peña Nieto», recuerda Mónica.

    Mapa hambre Ciudad Juárez

    Mapa de las zonas con más problemas alimenticios en Ciudad Juárez

    Últimamente, han atravesado momentos complicados por las exigencias oficiales para la creación de estos comedores. No hace mucho tenían cinco comedores de los que sólo quedan dos.

    Tuvieron que cerrar por falta de recursos, especialmente por la falta de apoyo gubernamental al no cumplir las exigencias de SEDESOL: tenían 20 comensales y SEDESOL les exigió un mínimo de 90 para darles apoyo. Ahora tampoco facilitará alimentos a La Aulita por no llegar al número de beneficiarios estipulado como mínimos. «En Ciudad Juárez, se autorizó la apertura de 105 comedores comunitarios y la idea era que se abrieran en las comunidades que lo necesitaban», aclara Mónica.

    Sin embargo, al tener pocos beneficiarios, se pidió a varios centros que cerraran y redirigieran a los menores a los comedores menos lejanos. «Esto supuso que los niños y niñas tuvieron que recorrer solos largas distancias para comer y no es un recorrido seguro», subraya Mónica, preocupada porque vuelva a ocurrir.

    Para un niño de siete años, caminar seis manzanas a 40 grados en la zona más conflictiva de Juárez, puede ser la diferencia entre la seguridad y el peligro. En la OPI creen firmemente que la solución a los problemas de la comunidad es comunitaria. Y en su empeño, siguen trabajando diariamente junto con la señora Rosa, Belinda y tantas otras mujeres para llenar el estómago de todos los niños que decidan acudir.

    Ana Veiga es periodista. Actualmente, prepara su primer documental, 'Solo Dios puede juzgarme', sobre Ciudad Juárez (México). La película se centra en el renacimiento que está viviendo esta ciudad tras haber superado los años más sangrientos de la guerra del narco.


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    Frontera entre Ciudad Juárez (México) y El paso (EEUU)

    «¡Dios te liberará del pecado!». Los gritos desgarrados se filtran a través de un gran altavoz, que resuena por encima del bullicio en plena Plaza de Armas. Es domingo por la tarde. La gente pasea por las calles del casco histórico de Ciudad Juárez (México) mientras un predicador busca adictos entre la masa para convertirlos a su religión.

    A un par de manzanas, un hombre de unos 70 años camina a lo largo de la casi vacía Avenida Juárez, cuyo asfalto termina directamente en el control de seguridad que separa Estados Unidos de México. «Esta era la calle principal, donde llegaban todos los turistas americanos. Si buscaban 'trago', drogas, mujeres… cruzaban aquí», explica arrastrando las palabras.

    Su nombre es Javier. Hace 31 años que dejó las drogas y se convirtió en pastor protestante. Sin embargo, en sus servicios religiosos habla siempre de su pasado con la resignación de quien ha aprendido la lección. Fue en esta zona donde el tráfico de drogas se convirtió en su principal actividad. «Era taxista y aquí venía a recoger a los 'gringos' para llevarlos a casas de citas o en busca de heroína. En la frontera todos hacíamos dinero», recuerda.

    Su propia adicción le ataba irremediablemente a este negocio ilícito. Después de «cinco sobredosis —de la última tardaron dos horas en reanimarme—» y tras haber perdido el cariño de su familia, decidió dejarlo. Entonces, conoció a un pastor que lo introdujo en la religión a través de la cristoterapia.

    La Biblia en Ciudad Juárez

    Creer para ver

    En los últimos años, la farmacodependencia y desesperación de los adictos han sido unas de las causas del auge de la terapia religiosa en México. Alberto Díez, autor del libro 'Cristoadictos', define la cristoterapia como «una apuesta por la creencia religiosa como la solución a los problemas con las adicciones».

    La socióloga Olga Odgers, de El Colef (El Colegio de la Frontera Norte) ha estudiado los centros de rehabilitación para adictos en México. «Hay pocos realmente laicos porque muchos son fundados debido a la vocación religiosa de sus líderes», aclara Odgers, que los divide en dos grandes grupos: «espirituales o religiosos». Mientras los religiosos promulgan una creencia concreta, los espirituales siguen el 'método de los 12 pasos'.

    Este método reconoce la existencia de un Dios que les ayudará a abandonar sus adicciones. «No son centros laicos pero sí más plurales donde todos creen en la existencia de un ser superior pero no le ponen nombre; cada uno cree en lo que quiere» dice la socióloga. En estos centros, convergen las distintas religiones de los internos y trabajadores, pero curiosamente insisten en que la religión no es una actividad central ni obligatoria para los internos.

    Ansiedad, agresividad y otros trastornos mentales

    Además del auge religioso, las drogas han traido consigo el aumento de enfermedades mentales. Entre 2002 y 2011 se han producido 43,700 defunciones por trastornos mentales y del comportamiento en México, según cifras de INEGI. De esas muertes, casi el 70% se relacionaron con el consumo de sustancias psicoactivas.

    En todo el territorio nacional, el 55% de los problemas nerviosos causados por la farmacodependencia corresponden a la ansiedad, según el Informe sobre Consumo de Drogas del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (2012). A nivel psicológico, la consecuencia más común son los trastornos de conducta (90%) seguida por la inestabilidad emocional, la agresividad y los sentimientos de culpa.

    La condición de frontera ha alimentado el narcotráfico hacia EEUU y, por ende, la presencia de sustancias ilegales en la ciudad. La doctora en psicología, María Elena Medina-Mora, afirma en su ensayo 'Las drogas y la salud pública: ¿hacia dónde vamos?' que «a México lo distingue su situación geográfica, vecino del mercado de consumo (de drogas) más grande del mundo y vía de paso para la cocaína que se produce en la región andina, con el objetivo principal de llegar a EEUU».

    Por el contrario, la socióloga Olga Odgers reconoce la relación entre el consumo de drogas y la situación geográfica de ciudades como Ciudad Juárez o Tijuana. Sin embargo, insiste en «relativizar qué consideramos como consumo elevado» en la zona norte del país: «Si echas un ojo a los índices de consumo de España, te vas a llevar una sorpresa. Hay mucho estigma sobre México».

    Aclara que, para comprender la realidad de la frontera y compararla con la de España, debemos distinguir entre consumo y consumo problemático de drogas. «Hay gente que consume drogas durante años pero no llega a desarrollar problemas sociales, no pierde el empleo, no se aisla… Puede que haya más consumidores en Madrid que en Juárez pero quizá no tantos problemáticos», lo que atribuye a muchos factores, desde la posición socioeconómica hasta, incluso, la calidad de la droga.

    Frontera México y EEUU

    Al otro lado de la valla

    Durante este mes de agosto, la Junta de Adicciones en Juárez se reunirá con miembros del Gabinete de Obama para planear estrategias conjuntas de prevención de consumo de drogas. «Nuestras fronteras sufren un serio problema de adicciones y el fácil acceso a ellas es el primer problema que se debe atender», dijo Frank Davids, presidente de la Junta de certificación de adicciones de Texas.

    A finales de los años 90, Tijuana y Ciudad Juárez presentaban porcentajes de consumo de drogas superiores a las ciudades más grandes del país como Guadalajara y el Distrito Federal.

    Actualmente, en la región norte de México —donde se encuentra Ciudad Juárez—, la marihuana es la droga más consumida debido a su precio y fácil acceso. Según datos de ENA 2011, la edad de inicio de consumo bajó tanto en hombres (19.8 a 18.3 años) como en mujeres (23.6 a 20.1 años). Un estudio de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez reveló que en esta ciudad existen 3.000 menores adictos a diversas sustancias, de los que el 40% ya precisa de intervención médica para rehabilitarlos antes de generar daños irreversibles.

    En Texas, el principal problema es el alcohol, los antidepresivos, la heroína y las drogas sintéticas, especialmente entre la población joven. Así, el alto consumo de alcohol y metanfetaminas sitúan el binomio El Paso-Juárez como una de las zonas binacionales con más adicciones.

    Ana Veiga es periodista. Actualmente, prepara su primer documental, 'Solo Dios puede juzgarme', sobre Ciudad Juárez (México). La película se centra en el renacimiento que está viviendo esta ciudad tras haber superado los años más sangrientos de la guerra del narco.


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    El maltrato animal en México, alarma de violencia

    ¡Pam! Una piedra pasa rozando mi cabeza y cae al suelo, rebotando dos veces en el polvo rojo de Ciudad Juárez (México) antes de que consiga reaccionar. Miro atrás y un niño ríe. «Quería darle al perro», dice señalando una escuálida mata de pelo que respira sofocada bajo la sombra de un coche. «¿Por qué?», le pregunto. «¡Porque ladra!», argumenta. Suena una carcajada general en el coro de amigos. Me quedo callada, atónita por ser la única de toda la calle que ve la acción del niño como algo reprobable.

    En 2013 se hizo vigente la ley contra el maltrato animal. De acuerdo a esta, corresponden hasta cuatro años de cárcel a las personas que maltraten algún animal, tanto doméstico o como silvestre. A pesar de ello, 60.000 animales mueren anualmente por maltrato en México, según los datos de la asociación civil AnimaNaturalis.

    Diariamente, el personal de Mantenimiento de Vías Públicas recoge hasta 80 animales (principalmente perros) muertos de las calles, en parte debido a la propagación de bacterias a través de sus heces y orina —lo que los convierte, además, en un asunto de salud pública—. «En Juárez hay más de 200.000 perros callejeros», señaló Alejandro Mondragón, responsable de la asociación civil Bienestar y Defensa Animal Aprendiendo a Vivir.

    La psicóloga Irma Casas Franco, directora del Centro de Crisis Casa Amiga Esther Chávez Cano, cuya función es la protección a la mujer y a la infancia, insiste en que la problemática de los perros en la ciudad es «un reflejo de la violencia que hemos ido recibiendo, de todo lo que estamos viviendo en una sociedad tan lastimada en la que no aprendemos a respetar a las personas y mucho menos a las plantas o animales».

    Alerta en la sociedad

    Albert Schweitzer, premio Nobel de la Paz 1952, dijo: «Cualquiera que esté acostumbrado a menospreciar la vida de cualquier ser viviente está en peligro de menospreciar también la vida humana». Los datos de violencia animal son solo la punta del iceberg.

    El estudio Dompet, realizado en 71 refugios de animales de 8 países —entre los que se encuentran México y España—, relaciona el maltrato contra los animales y la violencia familiar. En dicho informe se establece que el 71% de las mujeres que ingresan en centros de acogida informaron que su agresor había herido, mutilado o amenazado con dañar al animal para controlar psicológicamente a las víctimas.

    Entre esos casos, se reconoce que el 87% de estos incidentes de maltrato animal se produjo en presencia de las mujeres y el 75% en presencia de los niños. En todo el país, el 66% de las jóvenes mayores de 15 años atestiguaron algún tipo de violencia en casa, acorde a los datos de UNICEF México.

    En el estudio 'Los efectos de la violencia comunitaria sobre el desarrollo del niño' (2012), de Nancy G. Guerra y Carly Dierkhising, explican que «los niños sometidos a la violencia tienen más probabilidad de quedar atrapados en un ciclo de violencia que conduce a futuros comportamientos violentos».

    Además, añaden que los efectos de la exposición a la violencia son especialmente problemáticos en los niños pequeños, ya que «afectan adversamente el desarrollo cerebral». Los trastornos a temprana edad pueden poner en marcha una cadena psicológica de desarrollo que se vuelve cada vez más difícil de interrumpir, incluyendo como consecuencias más comunes «la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático (PTSD)».

    Para más inri, según la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México 2010 (ENADIS), el 3,6% de la población considera que los niños no tienen derechos por ser menores de edad. Un porcentaje pequeño en cantidad pero grande en significado, que augura la necesidad de reforzar la concienciación sobre derechos de la infancia.

    De esta forma, la violencia contra los animales aparece como una alarma sobre la violencia social a punto de eclosionar o que, incluso, ya es parte de la persona en todos sus ámbitos.

    La otra violencia

    Más allá de la violencia intrafamiliar, surge otro tipo de violencia. Antonhy Ponce, trabajador de Casa Promoción Juvenil, pone sobre la mesa la violencia estructural en la ciudad relacionada con las condiciones laborales de los progenitores.

    «Hay hambre, hay abandono, hay exclusión, hay represión por parte de la policía… Cada vez la comida cuesta más y ganan menos en las maquilas (fábricas). Eso es lo más violento que hay aquí y es el mayor reflejo de este siglo. Cómo una maquila se lleva a la gente desde las 4 de la mañana hasta las 9 de la noche por 500 pesos a la semana», comenta.

    Frunciendo el ceño, Ponce explica preocupado: «Hablan de familias disfuncionales, pero lo que realmente no funciona es la sociedad. Las jornadas de trabajo a las que se tienen que enfrentar las madres de familia son de 12 horas y les obliga a dejar a los niños. No es una familia disfuncional, es una familia en una sociedad desestructurada y excluyente». El 20,2% de los menores viven solo con su madre y el 60% de los niños vive en condiciones de hacinamiento.

    En lo referente a educación, casi la mitad de los niños viven con padres cuya escolaridad es inferior a Secundaria. En total, en Ciudad Juárez existen al menos 16.000 personas, de entre 15 y 85 años de edad, que viven en situación de analfabetismo, según las cifras del Instituto Chihuahuense de Educación para los Adultos (ICHEA).

    Las malas condiciones laborales y económicas se relacionan con el aumento de la violencia familiar que, a su vez, se materializa en las altas tasas de maltrato animal.

    Mahatma Gandhi afirmó: «Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales». Acabar con la violencia de cualquier tipo es uno de los objetivos las asociaciones civiles que, como Casa Promoción Juvenil, trabajan para contener los malos comportamientos y mejorar la vida de las nuevas generaciones.

    ¡Pam! Una segunda piedra choca contra el coche y cae al suelo. El perro reúne fuerzas y se aleja, coreado por los niños. Uno de ellos levanta la voz: «¡Dejad al perro! No os ha hecho nada». Y con él, se levanta la posibilidad del cambio, por el que muchos juarenses luchan desde hace años.

    Ana Veiga es periodista. Actualmente, prepara su primer documental, 'Solo Dios puede juzgarme', sobre Ciudad Juárez (México). La película se centra en el renacimiento que está viviendo esta ciudad tras haber superado los años más sangrientos de la guerra del narco.


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    El apartheid homófobo de África

    Cumplir años siempre da qué pensar. En el caso de Marc Serena, la cifra clave fue los 25. Con esa edad decidió dejarlo todo y dar la vuelta al mundo. «Era un motivo un poco egoísta porque la idea era viajar, conocer gente y escribir un libro». Al final, no escribió uno, sino dos.

    'La vuelta a los 25' fue el primero, describiendo la ruta que había hecho alrededor del globo. Para el segundo se hizo una pregunta: ¿cuál es la injusticia más repetida y a la vez más desconocida que has visto en el viaje? Y eligió África como destino y la homosexualidad como tema.

    «De África siempre se elogia la diversidad de sus culturas, de sus lenguas, de su vegetación… Este libro es un elogio a su diversidad sexual», afirma el escritor. De los 200 países del mundo, en el 40% hay leyes que «persiguen a las personas por su forma de amar y la mayoría de esos países están en África».

    Bodas clandestinas

    Marc se puso en contacto con la Universidad de Gambia, donde se desarrollaba un estudio sobre la mutilación sexual femenina. «Las investigadoras llevaban tiempo hablando con mujeres sobre sexo, así que les pregunté si habían conocido a alguna chica lesbiana. Me dijeron que ni siquiera habían pensado en esa opción porque no les parecía viable. Y pensé que si ellas no conocían ninguna historia, quizá me estaba imaginando un tema que no existía». Pero no. Su viaje por el continente africano le llevó a escenarios e historias increíbles, como la vida de un albino homosexual en Kenia o las bodas clandestinas en la comunidad gay de Abiyán en Costa de Marfil.

    «Estas comunidades gais tienen una lengua propia o dialecto que llaman woubikan. Imagina lo cerrados que están en su grupo, creando un idioma propio para poder hablar libremente». Cuando celebran una boda, los amigos de los novios representan los roles típicos: el maestro de ceremonias, los padres, los padrinos… Y como si fuera una especie de registro civil, la comunidad lleva un registro de las parejas que se van casando y separando. «En Costa de Marfil no hay una persecución clara de la homosexualidad. Hay una homofobia social que no está respaldada por ninguna ley pero tampoco está condenada; no se habla y no existe legalmente».

    PrimerBeso

    Cuadro 'El primer beso', hallado en una tumba egipcia del año 4.000 a.C.

    En África solo hay un país donde existe el matrimonio igualitario y es en Sudáfrica (desde el 2006). «La gente fue perseguida por el color de su piel, algo que no pueden cambiar… así que Nelson Mandela y Desmond Tutu impulsaron una constitución donde tampoco quisieron hacer lo mismo con otras personas por cosas que tampoco pueden cambiar».

    De hecho, Sudáfrica fue uno de los primeros países del mundo donde hubo matrimonio igualitario pero «a pesar de ello, existe una homofobia muy grande». La ONG Action Aid calcula que 500.000 mujeres al año son víctimas de violaciones correctivas en el país: más de 10 mujeres cada semana. «Son violaciones a mujeres pobres y negras porque piensan que son lesbianas o poco femeninas. Se persigue muy pocas veces a los violadores porque la gente no quiere testificar y hay muchos casos de chicas contagiadas de VIH», afirma Marc.

    La represión que no cesa

    Uganda es otro de los países que le vienen a este joven escritor a la mente, donde los periódicos publican listas con los nombres de los homosexuales del país. En 2011, uno de los citados fue David Kato. Su nombre y foto aparecieron bajo el titular "Hay que colgarlos". «Y efectivamente, tres meses después apareció en su casa muerto a martillazos», dice Marc, quien reconoce que esta persecución hizo difícil conseguir la confianza de los entrevistados. «Los medios de comunicación y los periodistas se han convertido en enemigos. En Marruecos, por ejemplo, el chico tenía miedo de que grabara su voz por si lo llevaba como prueba para delatarle a la policía». Sin embargo, añade: «Hay mucho miedo pero también mucho valor. En Camerún, hay una abogada –Alice Nkom— amenazada de muerte porque, aún siendo heterosexual, está defendiendo legalmente a chicos acusados de ser homosexuales».

    AliceNkom

    Alice Nkom, abogada camerunesa conocida por su defensa de la legalización de la homosexualidad.

    Marc insiste en que «existe una represión muy dura que ahora mismo está en su momento álgido; hay gente que incluso habla de apartheid porque es una represión sistemática en muchos países». Pero también reconoce que, gracias a ese valor, este libro no es un drama porque hay lugares donde las personas LGBT han conseguido vivir en paz. «Hay una isla en Cabo Verde donde las chicas trans son más respetadas de lo que serían en Barcelona».

    Respecto a esto, tiene una contundente opinión sobre la aceptación de la libertad sexual en España. «Hace poco se hizo una encuesta donde se decía que el 80% de la población española aceptaba la homosexualidad pero basta echar un ojo a las escuelas, donde se oye 30 veces la palabra maricón como un insulto. Creo que falta mucho por superar y conocer una realidad lejana como es África nos sirve para situarnos y ver con perspectiva cómo vivimos nosotros».

    Comenta que son muchos los africanos que usan el argumento «totalmente 'ahistórico' y sin fundamento de que la homosexualidad es una perversión occidental. Pero por supuesto que en África, como en todas partes, hay muchas formas de amar. Lo que no es africano es la homofobia, que viene legitimada o impulsada desde Occidente».

    Derechos de libertad sexual

    'Esto no es africano' es un retrato actual del continente sobre cómo la religión, la familia y el trabajo se relacionan con la sexualidad de sus habitantes. Se cuenta, además, «cómo por amar o por ser quien eres, puedes morir». Pero Marc insiste fundamentalmente en una cosa: «No es un libro solo para gais, lesbianas, bisexuales o transexuales. No hace falta ser negro para comprender que el apartheid fue terrible y compartir su sufrimiento. Desmond Tutu decía, "una ofensa a una persona, una ofensa al mundo"».

    Actualmente, Marc sigue luchando para promocionar este libro porque, dice, «aquí África no interesa y a la comunidad africana en nuestro país parece no importarle la situación de la comunidad LGBT». Pero él sigue con su lucha por la concienciación sobre los derechos de libertad sexual y planea incluso un documental, mientras repite: «Lo peor que nos puede pasar es que todo este dolor nos parezca ajeno y es lo que siento que está pasando».

    EstoNoEsAfricano

    Imagen de la portada del libro 'Esto no es africano'.


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    Entrevista a Elena Poniatowska

    Su voz, a la vez temblorosa y jovial, se arrastra lentamente mientras recuerda cómo su pluma ha teñido hojas en blanco durante décadas. La dama de la letra mexicana, Elena Poniatowska, acaba de recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Complutense de Madrid poco después de ser la ganadora del Premio Cervantes. A sus 82 años, Poniatowska recoge lo sembrado durante más de seis décadas de profesión como periodista y escritora. «Empecé a trabajar hace muchísimos años, tantos que no recuerdo», dice sonriente.

    La trayectoria de la escritora mexicana de raíces francesas es indiscutible. Llegó al mundo en 1932 entre guerra y guerra pero su nacimiento como periodista fue en 1954, año en que murió la conocida pintora Frida Kahlo. No llegó a conocerla aunque sí conoció a su marido, el también pintor Diego Rivera, sobre el que escribió la novela 'Querido Diego, te abraza Quiela'. «Diego era un hombre muy generoso, no tenía por qué aceptar tantas entrevistas pero a él también le gustaba la publicidad, que lo vieran y que se hablara de él. Así que, mientras pintaba, iba contando su vida. Y eso era un regalo para los demás».

    Para ella, como buena periodista, era y es un regalo que le cuenten historias. «Me inicié en el periódico Excélsior, haciendo crónicas pero, sobre todo, entrevistas». Reconoce haber entrevistado a mucha gente aunque afirma humildemente que su único truco es «ir con muchas ganas de escuchar y con la esperanza de que no se me olvide nada». De quien no se olvida es de su «gran amigo» Gabriel García Márquez, para el que guarda unas palabras: «Su obra ha sido muy importante porque le abrió las puertas a la creatividad de América Latina y puso a América Latina en el tapete de las discusiones literarias».

    Poniatowska

    La lucha feminista de Poniatowska

    Su pluma ha dado a luz 44 novelas, la última de las cuales ha escrito en 2014 bajo el título 'Hojas de papel volando'. Con un marcado tinte social en la mayoría de sus trabajos, Poniatowska insiste en que ha querido dar voz a las mujeres silenciadas: «Intento ayudarlas hablando de sus problemas, denunciándolos y siendo feminista, participando en muchas iniciativas en defensa de los derechos de la mujer».

    De hecho, en 2013 se convirtió en una de las cuatro mujeres ganadoras del Premio Cervantes, frente a 35 hombres. Define el premio como «un regalo», aunque no por ello deja de lado su vertiente crítica: «Ser mujer aún parece un problema en la literatura, especialmente en América Latina. No lo siento así en España ni en Europa, pero sí aquí».

    Insiste en que no cree «en la literatura masculina o femenina, sino en la buena literatura». Sin embargo, considera que ciertas mujeres han abordado temas que quizá los hombres no tratarían. «Pienso en la Premio Nobel de Literatura, Alice Munro, y creo que ella ha hablado de muchas cosas en las que quizá un hombre ni pensaría. La intimidad ha caído muchas veces en manos de mujeres».

    ElenaPoniatowska

    Mujeres marginadas en México

    Elenita, Poni o la Princesa Roja, como ha firmado algunas de sus obras, siempre ha guardado una relación especial con la figura de la mujer marginada. «Las mujeres siguen sin tener las mismas oportunidades que los hombres aunque, ahora, por una razón económica, para sostener un hogar, muchas mujeres tienen que trabajar y eso ha traído en muchas ocasiones que sean víctimas de la violencia».

    El 'feminicidio' es uno de los problemas del país y ella lo sabe. «Hay muchas mujeres asesinadas en el Estado de México. Se han multiplicado los asesinatos de mujeres, aquí y en Ciudad Juárez. Allí, por ejemplo, las mujeres suelen trabajar en las maquilas (fábricas ensambladoras) y esto las pone en riesgo» debido a los horarios que la mayoría deben afrontar, saliendo de casa a las 5 de la mañana. «Ni las sepultan. Las dejan tiradas a cielo abierto en medio del desierto y ahí es donde las encuentran sus familiares».

    Poniatowska lo relaciona directamente con el narcotráfico y cómo se ha afrontado: «El problema ha sido la guerra contra la droga y cómo se ha manejado desde el Gobierno, para obedecer a una orden de los EEUU. Han destapado la caja de tantos males que nos aquejan hoy en día, de tantos asesinatos en la calle...». Desde un rincón de su casa, insiste en su discurso: «México tiene muchísimos problemas, sobre todo de corrupción y de hambre». Aun así, no deja de sonreír, porque «la sonrisa es mi actitud ante la vida». Y la pluma, su arma.


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    Ramón Recuero forja

    En una época donde lo digital es casi obligatorio, los oficios manuales caminan cada vez más rápido hacia su desaparición. Pero en el pueblo de San Antonio (Toledo), el martillo de Ramón no para de sonar, llamando a todos aquellos que quieran conocer la tradición de la forja.

    «Tenía 12 años y, en mi camino a la escuela, pasaba al lado de la Escuela de Artes y Oficios de Ciudad Real. Siempre me quedaba mirando el fuego que se veía a través de la ventana hasta que un día el profesor me invitó a entrar». Así empezó Ramón Recuero a dar sus primeros martillazos, algo que no ha dejado de hacer hasta hoy, a pesar de que el eco de sus golpes es la nota discordante en una sociedad donde la tecnología ha sustituido con creces al trabajo manual.

    Curiosamente, sus ganas de preservar la tradición de los antiguos herreros no le vienen de familia. «Mi padre trabajaba en una caja de ahorros y mis abuelos tampoco se dedicaron nunca al hierro. Pero sin embargo, la transmisión sí fue directa a través de mi profesor, que buscaba a quién transmitir lo aprendido durante varias generaciones de herreros». Desde entonces, la pasión que Ramón empezó a tener por este oficio, como le gusta llamarlo, no tuvo vuelta atrás.

    Queso y tomates a cambio de verjas

    «Yo no soy artista ni escultor, yo quiero ser solamente herrero… ¡el herrero del pueblo!». Ramón ríe mientras repasa su viaje a la India, que le dio la idea de potenciar el sistema de intercambio con sus vecinos. «Allí el herrero no cobra; pero la gente del pueblo le lleva comida cuando recoge su cosecha. Y pensé que podía hacer lo mismo con mis vecinos y ¡cobrarles en patatas! (risas). Así que ahora siempre tengo queso, tomate y patatas».

    Ramón recuero Forja Curso

    Ramón Recuero

    Ramón se mantiene gracias a esos pagos en especias por trabajos como verjas o barandillas de hierro y, como complemento, con los cursos de fin de semana que imparte en su escuela de forja —cuyo precio asciende a 250 euros con el material incluido—. «La mía es una escuela muy 'pequeñica'; solo tenemos cinco plazas. Pero es la única escuela privada de España donde se imparten técnicas tradicionales de forja; al menos, que yo conozca. Las escuelas de arte que tenían esta modalidad la han ido eliminando en favor de estudios orientados a diseño».

    De hecho, él fue el último alumno de forja en la Escuela de Artes y Oficios de Toledo, donde cursó sus estudios. «Era el año 87 u 88… y éramos solo dos alumnos en clase de forja así que ese año eliminaron la especialidad». Reconoce que, en ese momento, la gente ya se empezaba a decantar por el mundo digital porque «era mucho más cómodo y limpio que meterse en la fragua, ponerse negro del humo y tener que darse una ducha al terminar». Pero parece que las cosas han empezado a cambiar: «En los últimos años, he notado un 'boom' enorme y todos los fines de semana tengo curso. Aunque, al principio de abrir mi taller, parecía que nadie se interesaba por la forja tradicional… y que esto se había perdido».

    La forja también es cosa de informáticos

    Su perfil de alumno es muy variado, sorprendentemente más de lo que se podría pensar. «¡Cada vez vienen más informáticos! Yo les preguntaba por qué habían decidido hacer el curso y me decían "es que necesitamos hacer algo que no sea virtual, que siga existiendo después de apagar el ordenador"».

    También acuden alumnos que buscan continuar con la tradición de su familia que, curiosamente, sus padres no les han podido transmitir: «Algunos alumnos vienen de familias que han tenido talleres pero que han perdido las técnicas tradicionales porque, en la anterior generación, ya no se usaban. Aquí enseño técnicas usadas en la Edad de Hierro, como la soldadura calda en la fragua, que se perdieron sobre los años 40, cuando la electricidad a los talleres y esa renovación de la tecnología hizo que lo anterior dejara de valer».

    Ramón Recuero obra

    Ahora, en plena edad digital y tecnológica, Ramón apuesta por no perder lo que históricamente nos ha traído hasta aquí y aconseja a sus alumnos hacer lo que les motive. «Hace poco, tuve un alumno que es profesor de universidad y le pregunté qué le aconsejan estudiar a los chavales si no hay trabajo en ningún sector. Y me dijo "les decimos que hagan algo que les apasione y después ya verán si eso les trae un trabajo". Cada vez me encuentro a más gente que viene simplemente porque quieren ser herreros o maestros espaderos. Ellos serán quien más disfruten el curso».

    Entonces, en una sociedad donde las materias artísticas se están viendo sustituidas por las finanzas y el marketing, ¿queda espacio para el arte? Ramón toma aliento, medita un segundo y afirma convencido: «Sí… si nos quitamos ese objetivo de tener un gran sueldo, un coche mejor que el del vecino y una casa más grande que nadie. Si lo que quieres es disfrutar con lo que haces, cógete un oficio que te guste y haz aquello que te dé una vida como de vacaciones. Podrás ganar más o menos dinero según los clientes que tengas, pero nunca sentirás que te falta».

    Ramón Recuero obra

    Ramón Recuero


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    Los niños de las favelas no quieren parecer pobres

    «¿Cómo te gustaría que los demás te vieran?». Esta es la pregunta que la fotógrafa Iris Della Roca planteó a un grupo de niños de una favela en Río de Janeiro (Brasil). El resultado ha sido su trabajo 'Si el Rey no es humilde, ¡que el humilde sea Rey!', una serie de fotografías donde retrata a los críos de la favela Rocinha tal y como les gustaría ser vistos por el resto del mundo.

    «Cuando la gente habla sobre las favelas, generalmente se refieren a lo miserables y sucias que son esas zonas y a lo pobres que son sus habitantes. Pero esa gente quiere ser más que eso; quieren ser ellos mismos y no ser reducidos a una condición social», aclara Della Roca.

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    Su objetivo era darles la oportunidad de que se expresaran libremente. «En nuestras sociedades, encasillamos a la gente en categorías pero no tenemos en cuenta quiénes son realmente, cuáles son sus nombres, sus sueños y sus esperanzas. Solo damos valor a la gente guapa y glamurosa que sale en las revistas y parece que es el único tipo de personas que vemos. Este proyecto intenta mostrar quiénes son estos niños en vez de enseñar solo de dónde vienen».

    Han pasado siete años desde que esta fotógrafa pisó Río por primera vez, tras terminar sus estudios. Se quedó emocionalmente atada al país, dividiendo su corazón entre Brasil y su Francia natal. «Fui a Brasil porque tenía familia allí y siempre me apasionó ese país».

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    Contrastes económicos

    Ya había trabajado en Francia como educadora en albergues y reformatorios de menores. Así que buscó una asociación en Río a través de la que poder trabajar con menores y entró en contacto con la ONG Rocinha Mundo Da Arte, situada en una favela homónima.

    Entró en el corazón de la ciudad a través de su estancia en Rocinha, una de las favelas más grandes y conocidas de Río, escenario de la película 'Ciudad de Dios'. Situada al sur de la ciudad, Rocinha se convirtió en la perfecta muestra de los contrastes económicos de la población debido a su proximidad con los barrios de clase alta Gávea y São Conrado. Sobre esta favela la fotógrafa opina que «la pacificación de la policía trajo consecuencias buenas y malas, pero no resolvió ninguno de los principales problemas».

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    Tras un año como voluntaria de la asociación, conoció a un grupo de niños con los que se reunía a menudo. De esos encuentros, surgió el proyecto. «Un día empecé a escuchar a los críos, a preguntarles cómo les gustaría que la gente los viera. Se me ocurrió la idea de retratarlos y les pregunté quiénes querían participar».

    Marineros, bailarinas, hadas, gánsters, reyes de la playa o, simplemente, ricos son algunos de los deseos de los protagonistas de esta serie. Apenada, Della Roca reconoce que ha tenido que dejar fuera muchas fotos. «Terminé teniendo 60 modelos diferentes que deseaban formar parte del trabajo», explica.

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    Los pequeños no solo han sido modelos, sino también participantes activos del proceso creativo previo a la sesión fotográfica con cada uno: «Les pedía que posaran como quisieran, les preguntaba cómo querían que fuese su foto e incluso traían dibujos y collages sobre cómo se imaginaban su instantánea».

    Esa emoción, implicación e imaginación fueron algunas de las causas por las que esta francesa de 30 años quiso que los niños fuesen objeto y sujeto de esta creación: «El mundo de la infancia y de la adolescencia es mágico para mí. Es una edad fantástica donde siguen creyendo en muchas cosas y tienen aún una gran espontaneidad y creatividad».

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    Exposición en Londres

    Actualmente, Della Roca es una de las de 34 mujeres fotógrafas de World Wide Women, un colectivo de artistas de todo el mundo que representa el espíritu libre e indomable de las mujeres en el arte actual. 'Si el Rey no es humilde, ¡que el humilde sea Rey!' es uno de sus primeros trabajos, que ya ha sido expuesto en la Little Black Gallery de Londres.

    Ante todo, se considera afortunada: «He tenido la oportunidad de hacer fotografías, exponerlas e incluso estoy trabajando en un libro». Sin embargo, admite que ser una joven fotógrafa en la coyuntura económica actual no es fácil. «Desde que dije que quería dedicarme a esto lo que más he oído es: "¡Pero es muy difícil!". Y es verdad, pero no hay nada más importante que hacer lo que uno ama».

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  • 05/08/15--22:10: El pájaro de Satyarthi
  • El pájaro de Satyarthi

    Cogió aire, levantó la cabeza de la tribuna y miró a la audiencia. «Cuando me otorgaron el Nobel de la Paz en 2014, perdí los papeles de mi discurso. Mis amigos me miraban, los académicos me miraban. "Es la primera vez que le pasa esto a un Nobel", les dije sonriendo. Y entonces me acordé de algo. De pequeño me contaron una historia sobre un incendio en un bosque. Todos los animales huían despavoridos para no morir en medio de las llamas. De repente, el león —rey de la selva—, que escapaba con los demás, vio a un pájaro que volaba en dirección contraria, justo hacia el fuego. ¿A dónde vas? ¿No ves que es peligroso? ¿Es que acaso pretendes ser el rey de la selva? El pájaro le contestó: "Llevo una gota de agua en el pico para apagar el incendio". "No puedes apagarlo con eso", le dijo riendo. Y el pájaro replicó: "Si cada uno lleváramos una gota, esto se apagaría; yo siento que, al menos, debo llevar la mía"».

    Kailash Satyarthi (Vidisha, 1954) levantó la mano y señaló a las más de 1.500 personas que ocupaban la sala de Palexco, en A Coruña. «Aquí, veo al menos 200 pájaros y tenemos el poder y el deber moral de llevar nuestra gota al incendio; de ayudar a los millones de niños sometidos a explotación laboral porque esos niños, los niños de todo el mundo, son nuestros niños».

    Se hizo el silencio. No hubo aplausos porque es difícil aplaudir cuando alguien te pide que hagas algo que no estás —o no sabes si estás— haciendo. Satyarthi siguió hablando de la importancia de la educación, de la paz, de los derechos humanos.

    Justo a su derecha, desde unos asientos en fila, le miraban cuatro leones trajeados. Su sonrisa rompía, en parte, la calma de ese silencio interior y meditación que el Nobel quería provocar en su audiencia. Es cierto que somos pájaros, pero ¿están estos leones dispuestos a llevar su agua al incendio? Su pose altiva y su orgullo aderezaban eternas charlas de aperitivo, segundo plato y postre que seguían con orden marcial la línea argumental del plato principal de Satyarthi: la importancia de la paz y de la juventud. Y añadían esa palabra que tanto usan las empresas en sus carteles: futuro. «Queremos crear futuro para nuestros jóvenes», decían,«y por eso hemos organizado este evento de reflexión»

    Se acabó la charla. El público bebió y comió, vio a un coro cantarle a los asistentes, los leones lucieron sus trajes por la sala y se apagaron las luces del Palexco. Fuera, unos jóvenes con la pancarta "Inditex explota niños" esperaban que su gota llegase a este incendio.

    Lo que no sabía Satyarthi es que, a su alrededor, se arremolinaban los leones con piel de cordero, deseando que las pequeñas aves del público se creyeran más justas y responsables tras la charla. Deseando que los pajarillos que habían volado hasta la audiencia pensasen que deben hacer algo para la sostenibilidad social, que deben aportar su gota y, sobre todo, que crean que lo han hecho en este evento.

    Solo cabe esperar que estas palabras lleguen no solo a los pájaros, sino también a los leones. Porque gota a gota se puede hacer un océano, pero hay quien tiene un balde entero.


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    Día del Orgullo Friki

    Las colas a primera hora de la mañana el viernes 22 dejaban un paisaje de lo más variopinto, entre personajes de Dragon Ball, Cersei Lannister, Darth Vader y muchos otros tan frikis que solo los verdaderos fans son capaces de reconocer. «Ah, sí, este va del prota después del salto temporal de 10 años», explicaban unos fans entrando en el recinto. Hay que ser muy ducho en la materia para conocer a todos y cada uno de los asistentes. Quizá por esa especialización necesaria, el Expotaku se ha convertido ya en un evento de referencia entre los cosplayers (aquellos que se disfrazan representando un personaje o idea relacionada con una serie de anime, de culto o juego de rol).

    El responsable de esta locura japo es Eliseo Durán, presidente del Colectivo de Otakus Gallegos (COGA), que ha organizado la sexta edición del Expotaku en la ciudad gallega, uno de los casi 40 eventos dedicados al manga en España. «Expotaku crece cada día más y eso se debe, creo, a que cada vez está más normalizado el mundo otaku y friki en general. Es un hobby más, como puede ser la Fórmula1 o el fútbol».

    Se sintió la ausencia de la 'idol' Yami Tabby (almeriense famosa en Japón), que por motivos de salud tuvo que cancelar su concierto en el último momento. Sin embargo, su volumen de actividades fue constante durante los tres días que ha durado la feria. Torneos de videojuegos como el Street Fighter o el Guitar Hero, concursos de karaoke y, por supuesto, stands con bolsos, camisetas y figuras de coleccionista. «Algunos dueños de los stands me han felicitado por cómo lo hemos organizado y dicen que han aumentado sus ventas y que, incluso, ha sido tal la afluencia que se han permitido hacer algunos descuentos, afirma. Pero ¿qué se puede hacer en este evento?

    1. Charla con los 'actores' de Dragon Ball

    Los actores de Dragon Ball (de doblaje, claro) se han acercado a la feria con ganas de conocer a sus fans. Aunque quizá tal grado de fanatismo ha acabado por asustarlos un poco. "¿Qué opináis de la polémica por la mala traducción al español en comparación a la buena traducción hecha en Francia?" o "¿por qué Goku reaccionó así en el capítulo 140?" fueron algunas de las preguntas hechas por la audiencia. Incluso uno de los asistentes llegó a pedirles que dijeran obscenidades con las voces de los personajes, lo que provocó que los actores dieran por terminado el acto.

    «Los aficionados saben mucho más de la serie que yo», dice Adolfo Martínez, uno de los actores que ha puesto voz a Goku. «Para mí ha sido una gran sorpresa porque llevo 20 años retirado del doblaje. Lo dejé en el 94 y ahora vivo perdido en la montaña. Y, de repente, que me hayan rescatado para venir a estos eventos me parece algo increíble. Estoy alucinado», dice sonriente. Dejó el doblaje de Goku porque, según cuenta, tanto grito le destrozaba las cuerdas vocales: «Tuve que retirarme por salud».

    Adolfo se escapa de la masa y llega hasta la puerta principal a través de las bambalinas del evento. Entre susurros, confiesa: «Un secreto: ¡nunca he llegado a ver un capítulo completo! Para mí, era mi trabajo y a veces grabábamos primero el final que el principio. Y al salir de trabajar, no me iba a casa y me ponía un capítulo de Dragon Ball».

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    En la imagen, Adolfo Martínez, uno de los actores que ha doblado a Goku.

    2) Torneo de Quidditch (muggle)

    ¿A que sería genial poder hacer un torneo de Quidditch en todo su apogeo? Desgraciadamente, y hasta que el ser humano no consiga volar por sí mismo, se hacen versiones muggle. Como la hecha en el Expotaku por el Dementores Quidditch Team: corriendo con un palo entre las piernas —a modo de escoba— hacia tres aros colocados en cada extremo del campo.

    Paula López (19 años) y Yenai de la Fuente (27 años) representan a su equipo y asociación de Quidditch en el stand de Expotaku y, además, animan a los asistentes a jugar en la exhibición. «No es un requisito que te guste Harry Potter. A alguna gente simplemente le mola el juego. Quien lo prueba normalmente repite», afirma Paula. Por ejemplo, uno de los miembros de su equipo no es fan de Potter pero sí del rugby: «Nos está enseñando a hacer placajes para aplicarlos al Quidditch. Es un deporte como otro cualquiera», defienden.

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    El Quidditch nació en EEUU en 2005 basado en el juego de Harry Potter y se ha expandido a nivel mundial, sobre todo gracias a las redes sociales. Sus normas tienen elementos del rugby, del balonmano y del balón prisionero o brilé. «Ya hay campeonatos mundiales y en julio se celebra el europeo en Italia, aunque no podremos ir por cuestión de presupuesto». «Nosotras conocimos el equipo en el Expotaku del año pasado así que creo que estas ferias siempre son muy buenas para que más gente se una al equipo», prosigue Paula.

    ¿Las ventajas del juego? «Yo antes no hacía deporte para nada, lo odiaba, y ahora me divierto practicándolo. He hecho amigos, he conocido gente...». Yenai secunda la idea: «Al principio era un juego pero ahora quedamos para ir a correr, para hacer entrenamientos físicos». Ya han empezado a viajar para jugar partidos, como el amistoso disputado el mes pasado con el madrileño equipo Madrid Lynx.

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    3) Concurso cosplay

    ¿A mano o comprado por internet? Es una de las preguntas que más se hacen a los cosplayers. Y es que algunos de los trajes son dignos de Madrid Cibeles Fashion Week, con bordados, luces LED y pedrería, cosidos uno a uno para parecerse lo más posible a los personajes originales de sus series o videojuegos favoritos.

    «Me ha llevado tres meses hacerlo y me ha costado unos 200 euros entre todo el material empleado», dice la ganadora del concurso individual Cosplay, de 19 años, vestida de Morrigan (personaje del juego Dragon Age: Inquisition) y cosplayer desde los 11. Las ganadoras grupales fueron Vanellope Von Schweetz y la Sargento Tamora Jean Calhoun, de la película de Disney 'Rompe Ralph'. «Somos amigas desde la infancia y esta ha sido una afición compartida que nos ha unido aún más», afirman.

    Pero basta de cháchara, pues lo mejor de este concurso es mirar. Aquí, algunas fotos de la jornada.

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    El lápiz sin mordaza de Pawel Kuczynski

    Puede que el nombre de este dibujante polaco no te suene pero probablemente hayas visto sus ilustraciones en Facebook. Sus dibujos, de marcada crítica social, inundan la red con impactantes escenas que enfrentan el mundo pobre con el rico.

    Pawel Kuczynski es un hombre de silencios. Quizá por eso expresa su discurso, contundente y crítico, a través de sus trazos. «Intento contar el mundo sin palabras. Es difícil pero el placer es enorme cuando la gente entiende mis dibujos». A juzgar por la viralización de su trabajo, lo entienden. «Algunos opinan que mis dibujos son surrealistas, pero yo creo que más bien soy un ilustrador realista de nuestro tiempo surrelista», afirma.

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    Tras su exposición 'Reflejos' en el Festival de Ilustración Cartoon Xira de Lisboa (Portugal, 2015), prepara sus próximos proyectos. ¿El más importante? Seguir dibujando sin importar dónde. De hecho, su página de Facebook es una muestra actualizada casi al minuto del trabajo de este prolífico dibujante. La metáfora es su idioma y la sátira, su dialecto. «La metáfora es un lenguaje universal y, a veces, puede explicar una idea mejor que cientos de palabras».

    Sus personajes son líderes y mendigos, niños hambrientos frente a opulentos, la mano de obra barata consumida por unos pocos, el tiempo cavando una tumba con su péndulo… «Me gusta dibujar ese tipo de personajes porque son inmortales y atemporales, como el arte», confiesa. Curiosamente, aunque su trabajo se ha extendido durante los últimos años gracias a las redes sociales, Pawel mantiene su técnica analógica de acuarela y lápiz sobre papel.

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    El polaco, de 39 años, se dedica a la ilustración desde 2004. «Me licencié en Bellas Artes en la Universidad de Poznan. Después empecé a dedicarme a la ilustración social y he sido recompensado con más de 130 premios». Entre ellos, destacan el Premio Eryk de de la Asociación Polaca de Ilustradores (2005) como artista revelación, o el Premio de Plata en el Salon of Antiwar Cartoons de Serbia (2013). «La rivalidad es buena para desarrollar las destrezas». Insiste en que no es «un mensajero» y que no pretende «cambiar a la gente». «Soy feliz cuando a la gente le gusta mi trabajo y cree que hay ideas importantes en él».

    Se define como un observador: «Solo intento expresar lo que veo. Me gusta observar a la gente y cómo se relacionan». Ese entramado de relaciones que construyen nuestro mundo es el que refleja crudamente en su trabajo. «Vivimos juntos en este planeta durante muchos años y seguimos cometiendo los mismos errores: guerra, pobreza, hambre, segregación racial, ecología y dinero». Pawel abre ojos y cierra bocas.

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  • 05/31/15--22:15: Mi hijo es una niña
  • Transexualidad infantil

    A África Pastor le dicen que es una «madre muy valiente» por haber comprendido tan bien el caso de su hija transexual. Aunque ella no se cree especial: «Siempre he visto que mi hija se comportaba de una manera natural, como lo que siempre ha sido: una niña». Pero no todo su entorno lo entendió con la misma normalidad.

    Al nacer, la madre de Daniela le llamó Daniel porque había nacido con genitales masculinos. Pero a los pocos años, África empezó a notar que algo no encajaba y que su hijo no se sentía bien. «No es que no se sintiese bien con su cuerpo, iba más allá: no estaba a gusto con lo que la gente pensaba de ella cuando la miraba». Empezó cuestionarse las cosas y hacía a su madre preguntas, como por qué la habían llamado Daniel y otras cuestiones relacionadas con su género.

    Desde los dos años, ella empezó a «hacer todo como la niña que era» pero cada vez la situación era peor. «Daniela no quería salir de casa porque no se sentía cómoda con la ropa que tenía y no quería hacer nada más. Solamente quería estar encerrada en su cuarto».

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    África Pastor.

    «El colegio nos invitó a irnos»

    En esos primeros momentos, las dudas empezaron a invadir a África y a su marido, que no acababan de comprender exactamente a qué situación se enfrentaban. «Por su comportamiento, pensábamos que era un niño afeminado o que sería gay de mayor pero nunca nos habían enseñado que la transexualidad infantil existía».

    Por suerte, decidieron buscar en internet información sobre el tema y encontraron a Violeta, madre de una niña trans y presidenta de la asociación Chrysallis para familias con menores transexuales. «De repente, tenía al otro lado del teléfono a una persona que había pasado por lo mismo que nosotros y que sabía de qué le estaba hablando». Fue la primera vez que alguien les habló de casos como el de Daniela. «Catalogamos a los bebés en función de los genitales porque para la mayoría es así; pero para algunos, entre los que está mi hija, no coincide. Y no pasa nada; simplemente hay que entenderlo para saber cómo actuar».

    Antes de encontrar a Violeta, Daniela, con tan solo 6 años, ya había recibido quejas de padres de compañeros de colegio. «Cuando son pequeños, lo que hacía Daniela les parecía gracioso pero cuando se hizo mayor su comportamiento llamaba la atención y provocaba rechazo en algunos de esos padres. Estamos muy condicionados para pensar cómo se debe comportar un niño o una niña en vez de dejar que se expresen con naturalidad». Los padres y madres de sus compañeros decían estar aterrorizados ante la idea de que sus hijos estuviesen con el niño que decía que, de mayor, sería una niña. «Tuvimos quejas de padres diciendo que no querían que su hijo se sentase con nuestra hija», cuenta África.

    Mucha gente nos decía que era un capricho pasajero pero «dudo que nadie quiera "fingir" que es transexual; no creo que nadie quiera pasar por algo así porque para nosotros no ha sido nada fácil». Uno de los motivos de esa dificultad fue, de hecho, la reacción del colegio que «nos invitó a irnos».

    La comprensión familiar

    Sin embargo, no todas las reacciones fueron negativas. «En cuanto lo explicamos a nuestra familia y le pusimos un nombre, lo entendieron. Para nosotros fue fundamental poder darle un nombre. Muchas veces necesitamos etiquetas para poder entender las cosas». También algunos conocidos alabaron la valentía de África, cosa que le sorprendió. «No me daba vergüenza lo que estaba haciendo mi hija o su manera de expresarse; siempre lo he visto como algo natural». Para ella, es una «cuestión de sentido común porque lo que no puedes hacer es negar una realidad».

    Tras la pesadilla, vino por fin la calma con el cambio de colegio. Después, África se decidió a escribir 'El libro de Daniela' y, tiempo después, una fundación con su nombre. «Pensamos que debíamos hacer lo que fuera posible por echar una mano a los que estaban pasando por situaciones similares. A nosotros nos costó mucho y no queremos que lo que ha vivido Daniela vuelva a pasar».

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    La Fundación cuenta con profesionales médicos especializados en transexualidad infantil para contrarrestar el desconocimiento general que habían encontrado hasta el momento en la sanidad pública. África afirma que no había profesionales en este tema dentro de la Comunidad de Madrid y que «esto no debería ser una cuestión política, sino una cuestión de los derechos del niño. Todos los menores tienen derecho a recibir asistencia sanitaria y aquí no la están recibiendo», opina.

    El libro, por el contrario, fue escrito de una forma más personal como denuncia al colegio donde Daniela lo había pasado tan mal. «En su momento, no tuve la valentía para denunciar la situación y decidí hacerlo a través del libro. Necesitaba desahogarme y que, de alguna manera, llegaran a esas personas que se habían portado tan mal con Daniela».

    El libro se ha hecho popular entre otros padres y adolescentes: «He visto que a muchas madres les ha abierto la mente y el corazón a lo que están pasando sus propios hijos. Y me alegro de que haya servido para dar visibilidad a los niños y niñas trans».

    África reconoce que no le resulta fácil salir en los medios de comunicación: «Es como exponer la vida de mi hija», dice. Pero lo sigue haciendo para visibilizar casos como el suyo. «Cada vez que sale un artículo sobre Daniela, recibo llamadas de una o dos familias que se ponen en contacto conmigo porque llevan toda la vida intentando entender la situación de su hijo o hija». Así que África saca fuerzas y sigue hablando de su caso. «Nos motiva mucho que nos encuentren y que eso sirva para que no se sientan solos».

    El principal consejo que le da a padres en su situación es el más sencillo y, a la vez, complicado: escuchar a sus hijos. «Hay muchos niños y adolescentes que están en una situación complicada porque han intentado decirlo pero los padres no escuchan, creen que es una locura y lo dejan pasar. Pero hay muchos niños sufriendo».


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    Bailar para defender los derechos

    Arrastró despacio su mano desde la cadera hasta la cabeza y siguió, aún más arriba, dibujando un círculo perfecto en el aire. La pequeña audiencia del centro cultural coruñés Ágora, formada tan solo por unas 50 personas, contuvo la respiración. El bailarín Aniruddhan Vasudevan levantó la mirada, una mirada intensa propia de quien siente muy dentro lo que está haciendo.

    Y no es ningún secreto: Aniruddhan reconoce que ha nacido para bailar, algo que ha hecho los últimos 27 años. Actualmente, con 33, sigue demostrando su valía que no solo se limita a su carrera como bailarín, escritor, actor y traductor sino también como activista en defensa de los derechos humanos y del movimiento LGBT en la India, donde la homosexualidad es todavía un tabú. Esta lucha le hizo conocer, hace ya décadas, a la ONG gallega Implicadas no Desenvolvemento. Esa misma organización le ha traído a España dentro de su proyecto 'Reactiv_Arte', una iniciativa que tiene como eje vertebrador el intercambio cultural como forma de atajar las raíces de la pobreza.

    De Implicadas le enamoró la concepción del «arte, activismo, literatura y cambio social» como partes de un todo, «sin compartimentar el trabajo de los artistas». Una libertad que ha perseguido siempre tanto en su baile como en su activismo.

    Movimientos libres

    Durante años fue el único niño de la clase. «Siempre me he sentido bien en la escuela de baile, era mi lugar favorito. A todo el mundo le parecía bien que bailara de pequeño pero esperaban que cuando creciese hiciera cosas consideradas de chicos», explica. A pesar de esa expectativa, Aniruddhan no paró de bailar. «El baile está tan dentro de mí que me siento seguro cuando lo practico. Incluso cuando estoy lejos, cuando tengo mil cosas que hacer y solo tengo 45min… Siento que es parte de mí y que la danza está conmigo». Reconoce que, en gran parte, es gracias a los maestros que le iniciaron en este arte.

    La capacidad de expresarse libremente es algo que le debe a su profesora Chitra Visweswaran. Los movimientos del hombre y la mujer estaban muy definidos en los bailes tradiciones, pero de su maestra sacó una de sus mayores enseñanzas: «"Debes moverte de la forma que quieras", me dijo un día. Ella creía en la técnica pero también creía que cada bailarín debe tener su propio estilo. Ella le dio la libertad a mi cuerpo».

    Aunque no solo Chitra le inspiró. De su profesor Kuttalam M. Selvam aprendió la perseverancia. «Recuerdo que provenía de una familia de bailarines y músicos. Vivía en una pequeña ciudad donde tenía otro trabajo pero, a pesar de ello, viajaba hora y media hasta Chennai para darnos clase tres veces a la semana para darnos clase. Era increíble».

    Kuttalam le transmitió una pasión por el baile que sobrevive en él hasta hoy, ahora que vive tan lejos de su país natal. «Estoy haciendo un Doctorado en Antropología en Austin (Texas, EEUU) pero nunca he dejado ni dejaré de bailar». De hecho, compagina sus estudios con la investigación sobre el Bharata natiam, un tipo de danza clásica propia del sur de la India.

    Pasión por la danza

    Aniruddhan no puede olvidarse de aquello que ha hecho desde los seis años. «Cuando era pequeño, poníamos la radio por las mañanas con música tradicional de la India. Yo solía tamborilear con los dedos en la mesa y mis padres pensaron que quizá quería aprender a tocar instrumentos de percusión». Lo llevaron a un pequeño centro cultural en su ciudad donde había tanto una biblioteca como clases de música para tocar diferentes instrumentos. Los niños allí saltaban de un lado para otro. Entonces lo tuvo claro: «Era la primera vez que veía una clase de baile. Nunca había visto a gente moviéndose de una forma tan hermosa. Y pensé: "Eso es lo que quiero hacer"».

    Y eso es lo que ha hecho desde entonces, aunque no siempre haya sido fácil. «Muchas veces miras el mundo y te sientes impotente por todo lo que pasa, piensas que lo que haces no importa o que no podemos cambiar las cosas. Pero cuando bailo y conecto con alguien en la audiencia, entiendo que lo que hago tiene sentido, aunque solo sea para una persona». Y por eso baila, para ser libre y hacer libres a los demás.


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    Cristina Nuñez

    Elige una de estas emociones: ira, desesperación, terror o euforia. Ahora, concéntrate en ella y dispara. Así empieza el viaje interior que propone la fotógrafa Cristina Núñez, una artista catalana que ha convertido el autorretrato en un tipo de arte terapéutico.

    Y no hablamos de fingir emociones, sino de evocarlas hasta que se conviertan en reales. Imagina uno de esos días en que sientes que se te cae el mundo encima, esos en los que las emociones se anudan en tu garganta reclamando salir en cascada. ¿Qué pasaría si, justo en el momento de máxima desesperación o ira, te sacas una foto? Según Núñez, esa imagen será un autorretrato de tu emoción, que acabará por sacar a la luz otra parte de ti que emana directamente de tu subconsciente: tu yo superior.

    SelfPortrait

    «Se trata de convertir tu dolor en un trabajo de arte», dice mirando fijamente a la cámara en su pieza de videoarte Higher Self, en el que explica el método detrás de The Self-Portrait Experience. «Con 8 meses empezamos a reconocernos a nosotros mismos en el espejo. Ese proceso de reconocimiento es algo que haremos muchas más veces en nuestra vida. Y, cuando hay un cambio en nuestra vida, pasamos a través de un proceso de reprogramación de nuestra identidad. Este método se dirige justo a ahí, a ese momento de reconocimiento». 

    The Self-Portrait Experience es, por tanto, arte con vocación de terapia o un viaje terapéutico interior del que resulta una pieza de arte. Según cuenta Núñez, comenzó a sacarse autorretratos en el año 1988, tras una adolescencia marcada por el consumo de drogas e, incluso, la prostitución. Este método le aporta «autoconsciencia y, a la vez, activa el proceso creativo y lo hace funcionar a partir del propio dolor».

    Las tres funciones

    Pero ¿qué soy cuando me miro? «En el momento de sacar un autorretrato somos autor, sujeto y espectador», explica. Somos autores porque creamos la imagen; somos sujeto porque afirmamos quiénes somos a través de la imagen; y somos espectadores porque, a través de esa representación, vemos nuestro yo profundo desde fuera, como si se tratase de otra persona. «La relación entre estos tres roles, empuja a nuestro subconsciente y a nuestra alma a hablar el idioma del arte».

    Por ello, Núñez destaca lo genuino de este trabajo, donde reflejamos no solo un momento único que el fotógrafo está viviendo sino que también estamos «retratando a nuestro yo creador», tal y como está creando en ese momento. Debido a eso, el tiempo es uno de los factores más importantes: así somos en este momento porque así fuimos y así es como intuimos que seremos.

    SelfPortrait

    Tras la vertiente artística, se encuentra la parte terapéutica del método, que permite «convertir nuestro dolor en un objeto y, gracias a esto, separarnos de él y poder observarlo». Núñez reconoce que es habitual que el creador no se reconozca en la imagen pero, al ver su dolor desde fuera y compartirlo con otros espectadores «le resulta más fácil aceptarlo, dejarlo ir y avanzar». 

    Considera que el artista que usa su propio dolor por el bien de la comunidad mostrará «necesidades humanas presentes y futuras». Para ella, un autorretrato es «una afirmación poderosa contra todas las etiqueta porque, en tu autorretrato, vas a ver aspectos de ti que no conocías e, incluso, aspectos opuestos entre si. Está abierto a múltiples interpretaciones». Su objetivo es «dar a conocer el autorretrato como enlace entre el arte y la vida interior humana».

    En sus talleres, transmite estas ideas a sus alumnos, que muchas veces no se reconocen en sus propias fotografías. «La gente no se reconoce en las fotos porque no se tiene que reconocer, porque lo que aparece en las fotos sale del inconsciente. El objetivo es expresar ese otro ser dentro de mi y sacarlo». Mientras, ella acompaño a la persona a reconocer cosas, valores, necesidades, emociones que le pertenecen o en las que empiezan a reconocerse. «Es un momento muy importante y difícil porque encuentras a su yo superior. Nunca lo has visto y no se presenta como tú querrías sino todo lo contrario. Es un encuentro potente, difícil, que uno tiende a rechazar… y es ahí donde están los tesoros alquímicos».

    SelfPortrait

    De hecho, opina que «el mejor trabajo de arte es aquel en que el autor menos se reconoce porque entonces estamos viendo al otro ser que hay en él». Cuenta cómo ha usado esta terapia artística en cientos de lugares distintos como, por ejemplo, en una cárcel de mujeres italiana. Allí, las reclusas debían seleccionar una imagen de todas las que ellas habían creado en un taller impartido Núñez. «Por mayoría, eligieron la de una compañera con la mano en el pecho porque esa imagen, que representa el mea culpa cristiano, era algo que muchas necesitaban exteriorizar».

    Compartir emociones es uno de los objetivos de The Self-Portrait Experience, aunque no solo para quien fotografía. «El autorretrato es la imagen más comunicativa que existe porque atrae al espectador y le dice esto también tiene que ver contigo». Y, al compartir esas imágenes nuestras en momentos de extrema emoción, se desvanece la sensación de soledad: «Haces fotos, las compartes con el público y, en ese momento, el dolor deja de ser tuyo. Y puedes avanzar». 

    La cuarta dimensión

    «Una noche, traje mi cámara al hospital y empecé a fotografiar a mi madre. Después le di el disparador a ella y sacó una serie de autoretratos. Entonces sacó esta poderosa imagen, acercándose a la cámara, como si quisiera decirnos algo… mostrando su fortaleza en un momento tan dramático». La voz en off de Cristina Núñez resonaba en mi cabeza tras ver Someone to love, uno de los pocos trabajos de videoarte que había visto de la artista. 

    Se trata de un trabajo intenso e íntimo en el que narra más de 20 años de fotografías y muchos más años de vida y de vidas –la suya y la de su familia-. La pieza me arrancó, inevitablemente, docenas de lágrimas sentidas. No conocía mucho de su trabajo pero sí un par de entrevistas y creaciones audiovisuales además de un repaso rápido por su biografía. 

    SelfPortrait

    Descolgué el teléfono y saludé a la fotógrafa, con quien había acordado previamente la entrevista. Cometí el error de preguntarle cuántos videos había creado hasta el momento y cómo había empezado a fotografiar. Es, quizá, una manía profesional empezar a entrevistar a la gente con unas preguntas ligeras, casi introductorias, para meterme poco a poco en terrenos más profundos. En el caso de Cristina Núñez, el resultado fue explosivo: «¡¿Es que no me conoces?! ¡Soy una artista internacional!».

    Cruzamos unas frases. Me insistió en que la información que necesitaba saber estaba en sus notas de prensa y, al final, la convencí para hacerle una pregunta. Contestó; después gritó de nuevo. «Lo siento si resulto antipática pero es porque soy una persona muy emocional». Colgamos. Y quedó tras la llamada el sabor agridulce de cuando se rompe una ilusión, como cuando averiguas el truco de un mago. Quizá sea tan simple como pensar que realmente quien me emocionó fue yo superior.


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    Mipsterz

    «Espera, ¿nos odian porque somos musulmanes? ¡Pensaba que nos odiaban porque éramos hipsters!». Con esta frase, dan la bienvenida a su página de Facebook. ¿Qué son? Pues algo así como hipster musulmanes o muslim hipster. Visten con las últimas tendencias, escuchan el indie más cool, pero no les verás comiendo en pleno ramadán ni saltándose alguna de las cinco oraciones diarias.

    El término se creó en 2012 entre un grupo de amigos que Nueva York que bromeaban entre sí llamándose "muslim hipster". En principio, no era más que una broma entre ellos y, dado que la norma número uno de los hipster es no autodefinirse como tal, simplemente la usaban de forma privada desestimando la idea de difundir esa palabra en Internet.

    Pero todo cambió cuando uno de sus integrantes, Habib Yazdi, se propuso hacer un video mostrando a las chicas Mipsterz: mujeres jóvenes, modernas y musulmanas que reclamaban un espacio para expresar su identidad. Así, Habib se convirtió en director de Somewhere in America, una pieza audiovisual que se ha vuelto viral en EEUU.

    Habib es un iraní-americano nacido en Texas y residente en Nueva York. Su primo Hanif es uno de los fundadores de esta idea, convertida en comunidad. «Hanif es uno de los Mipsterz originales, que se formó entre 6 personas; desde entonces, el grupo ha crecido mucho. Hanif es ahora el organizador de la comunidad Mipsterz y fue uno de los que puso ideas y fuerzas para que el video fuera posible», explica Habib.

    Un fenómeno que no gusta a todos

    La reacción no se hizo esperar, aunque fue igual de intensa tanto negativa como positivamente. Hay muchos jóvenes que se han sentido identificados con esta nueva fusión entre sus creencias religiosas y los gustos en moda y música. Pero por otro lado hay muchos detractores que afirman que se ha objetivado a las mujeres protagonistas del video. Según aseguran la grabación solo muestra lo desesperadas que están las chicas por encajar en los cánones de belleza occidentales.

    Es el caso de la periodista Sana Saeed, en su artículo de The Islamic Monthly, afirma que este "intento por encajar" puede hacer que "perdamos lo que nos hace único: nuestra sustancia" y opina que este corto "no parece tener ningún propósito aparte de mostrar a mujeres musulmanas bien vestidas y en poses propias de una revista de moda".

    Lo que es innegable es que este término —evolucionado a comunidad y, ahora, a fenómeno social— ya no tiene vuelta atrás.

    Moda Mipsterz

    ¿Cómo surgió la idea inicial?

    «El fenónemo Mipsterz empezó hace unos años… Como todas las grandes ideas, fue una respuesta absurda a un grupo llamado muppies –musulmanes yuppies-. Para seguir con el juego de palabras, decidimos identificarnos como Mipsterz, es decir, muslim hipster o hipster musulmanes. Y si la lógica se mantiene, quizá aparezcan los mippies -muslim hippies-», bromea otro de los miembros del grupo, Grayson Bass.

    Grayson vive actualmente en Toronto (Canadá) y es uno de los Mipsterz más activos de su comunidad. Aunque deja clara una cosa: no quieren que sea un grupo cerrado y dan la bienvenida a cualquiera que desee conocerlos. «Cualquiera puede ser mipster. En el grupo hay musulmanes y no musulmanes, igual que hay hipster y no hipster. La idea es jugar con la convención de que todos debemos tener etiquetas que nos definan». Insiste en que el único requisito es que: «quieras ser tú mismo y que tengas gente a tu alrededor que no te juzgue por tu raza, religión o tendencias sexuales. Sino por la calidad de tus ideas».

    Reconoce que el vídeo les ha hecho ser mucho más conocidos y ha propiciado un aumento enorme de nuevos socios y gente interesada en saber más de ellos. Sabe también que hay quien no les ve con buenos ojos. «Como en todo, estoy seguro de que hay quien nos odia y quien nos ama, igual que hay quien no ha oído hablar de nosotros», asegura Grayson. De hecho, en Canadá no ha visto apenas reacciones al video porque: «aquí sigue siendo bastante desconocido». 

    Moda Mipsterz

    Una comunidad que cada vez crece más

    Sobre aquellos que apoyan a su comunidad, Grayson considera que es porque: «lo atractivo de los mipsterz es que demuestran que, en una época en que la gente tiene tantas identidades, etnias con guión y diferentes experiencias culturales, todo puede funcionar y acabar por crear una comunidad vibrante».

    En un momento donde la islamofobia amenaza muchos países «esta es nuestra forma de combatirla: siendo nosotros mismos», dice Rattani, productor del video. Layla Shaikley, directora de arte del video, y una de sus protagonistas, aclara que: «los mipsterz hemos creado un espacio donde los jóvenes musulmanes pueden tener discusiones abiertas, compartir experiencias y no sentirse avergonzados por ser como son».

    ¿Algunos ejemplos? Entre sus temas de conversación están bandas como The Kominas con su tema Eid Mubarak (forma de desear feliz fiesta para los musulmanes) y el uso de Snapchat en la Meca. Incluso han creado vídeos tan graciosos como 11 momentos raros que pasan duranteel Ramadán.

    Shaikley describe a los mipsterz como: «jóvenes musulmanes americanos que intentan encontrar espacio para si mismos sin pedir perdón a nadie… Reconciliándose con sus múltiples identidades, pero actuando como estrellas del rock». Su compañero Rattani prefiere quitarle hierro a la polémica y relativizar la definición: «No nos tomamos demasiado en serio a nosotros mismos y amamos la individualidad».


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    MC1R

    Si piensas en pelirrojos, puede que solo te venga a la cabeza Ron Wesley -el eterno amigo de Harry Potter- o el cantante Ed Sheeran. Pero hay muchos más y son, de hecho, una de las minorías más presentes a nivel mundial. El pelo rojo se ha usado para mostrar la rebeldía y la pasión de personajes en la gran -y pequeña- pantalla, como el de Julia Roberts en Pretty Woman, la joven protagonista de Brave o la adorable aunque celosa Lily en HIMYM. Sin embargo, no existía un medio de comunicación dirigido exclusivamente a ellos… hasta ahora.

    Tristan Rodgers, fotógrafo irlandés de nacimiento pero alemán de adopción, decidió que ya era hora de que el rojo tuviese la presencia mediática que merecía y se puso manos a la obra creando MC1R, la primera revista para pelirrojos del mundo. «Los pelirrojos somos aproximadamente el 2% de la población mundial y creo que hay mucho que nos une, especialmente que estamos habitualmente caracterizados por el color de nuestro pelo, tanto positiva como negativamente».

    Esta aventura comenzó en 2013, en un bar. «Quedé con algunos amigos y me fijé en que todos éramos pelirrojos. Al principio, esto me dio la idea de hacer un proyecto fotográfico centrado en este color de pelo. Pero el proyecto se volvió más y más grande, hasta que se me ocurrió crear una pequeña revista, que publicó su primer número en agosto de 2014», cuenta Rodgers. En el proceso de creación, el apoyo del cineasta, actor y productor alemán Bernd Upnmoor fue fundamental: «Tuve la suerte de aprender fotografía de Upnmoor, quien me motivó para crear este proyecto; ha sido como un mentor para mí».

    De él, saco las claves estéticas de la revista MC1R, en la que Tristan actualmente prepara los envíos, gestiona compras en la tienda online, selecciona las propuestas artísticas que aparecerán en sus páginas y aún le queda tiempo para llevar la distribución, la prensa y los preparativos para la impresión de MC1R. Todas esas cosas que hay que hacer cuando se quiere tener una revista digital e impresa. 

    MC1R

    Un equipo multicolor

    «¿Si el equipo es pelirrojo? Yo hago todo eso y sí, ¡lo soy!» bromea Tristan. Aunque insiste en que este proyecto no sería posible sin su compañero y editor de layout Max Weinland que «no tiene el pelo rojo pero sí tiene un gran corazón volcado en este proyecto»; ni sin sus colaboradores en traducción y diseño gráfico que, sí, ¡son todos pelirrojos!

    Quizá es su forma de tomar la revancha y convertirse en la mayoría que, durante sus años de colegio, no tuvo. «En mi infancia, estuvo presente el típico problema del bullying que sucede con cada niño que tiene una apariencia diferente y que está en minoría. En aquella época, deseaba tener otro color de pelo. Pero me identificaba con mis raíces irlandesas y eso me ayudó a crecer en Alemania». Ahora, ha creado su propio entorno donde el rojo, manda. 

    Y, como no podía ser de otra manera, el nombre de la revista eleva con orgullo su condición. «Mi buen amigo Manuel Sauer tuvo la idea de nombrar la revista haciendo referencia a la melatonina y el porqué de nuestro color». Así, les vino a la cabeza el nombre de MC1R, que es el gen que regula la síntesis de la melanina y, por tanto, el que les confiere ese color de pelo y piel.

    Pero ¿qué es exactamente MC1R? «Tiene un poco de todo: entrevistas, eventos, fotografía, ilustración, moda, historias y arte que usan el pelo rojo como enlace. Todas las contribuciones tienen una conexión con el pelo rojo y las características físicas que van de la mano y, por tanto, discuten sus ventajas y desventajas sociales. Es un proyecto independiente con una base artística que va cambiando con cada tema que añadimos». Su objetivo es «mostrar todos los proyectos que las  diferentes culturas en torno al pelo rojo que existen alrededor del mundo». 

    MC1R

    Planes de futuro

    Actualmente, la revista se vende impresa en Alemania, Irlanda, Australia, Países Bajos, Suecia, Singapur y EEUU. «Me encantaría expandirme a más países pero soy novato en el mercado independiente y esto irá creciendo con el tiempo», afirma. «Me gustaría venderla impresa también en España aunque ya se puede comprar en formato digital» (desde su web y por 10 euros).

    Tristan reconoce que, cuando empezó, no tenía una meta concreta. «Solo quería seguir aumentando el número de lectores y la calidad de la publicación. Simplemente pretendo ser feliz con este proyecto». Ahora mira atrás y admite que lo más difícil ha sido «encontrar financiación» para hacer esto posible. «Es muy difícil crear una revista impresa que te de para al menos pagar los costes que genera».

    Por suerte, cuenta con múltiples creadores interesados en formar parte de MC1R. «A veces contacto directamente a los artistas que llaman mi atención; otras me encuentro con amigos que me sugieren colaboraciones; y otras veces encuentro grandes ideas en las redes sociales. Recopilo todo y hago la selección de los trabajos que mejor encajan en base a cómo me veo reflejado en ellos, como pelirrojo que soy». Tristan anima a todos los interesados a enviar sus propuestas: «¡Contestaré a todos y cada uno de ellos aunque me lleve algo de tiempo!», promete. 

    El futuro se le antoja incierto pero esperanzado. Su plan es nada más y nada menos que «publicar la revista cada seis meses y alcanzar las 160 páginas». Además, insiste en que «estaría genial tener un espacio aún más grande donde mis amigos y otros pelirrojos pudiesen exponer sus creaciones artísticas porque hay mucha gente con mucho talento». ¿Es el principio de una revolución cultural con el rojo por bandera?  


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    Las 15 redes sociales más freak que tienes que conocer

    No en vano se usa el término navegar para explorar Internet; el océano online esconde muchos secretos y, muchos de ellos, son redes sociales verticales (orientadas a un 'nicho' concreto) tan surrealistas que no creerás que existen. 

    Es más, te apuesto el abrirme un perfil en Star Trek Dating a que no habías oído jamás ese nombre. ¿Acierto? La frase de la realidad supera a la ficción, aunque trillada hasta la saciedad, no deja de ser una descripción exacta de lo que vamos a ver a continuación. Estas son las 15 redes sociales más freak de Internet.

    1. Line for Heaven

    Los creyentes de cualquier religión (aunque los términos de esta red se centran mayoritariamente en la católica) ya pueden llevar la cuenta de todos sus puntos para entrar en el cielo. Line for Heaven tiene una competición semanal para bendecirse unos a otros y acumular puntos karma. Cada domingo, se hace un recuento y, si llegas a los puntos exigidos, ¡te admiten para entrar en el cielo! Según ellos mismo explican en su web, "queremos probar que la religión puede ser divertida". Increíble, pero cierto. 

    2. May Feelings

    Esta red española sigue con el tema religioso aunque sin competición. Se autodefinen como "la red social que reza para cambiar el mundo". Todo lo que tienes (y puedes) hacer aquí es rezar y dedicarle tu oración a alguien. Eso sí, hasta 259 caracteres. Además, para hacer honor al que llegues sano y salvo, tienen un apartado llamado #prayformytrip, dedicado exclusivamente a rezar por viajes. Es un RRSS gratis pero pasan el cepillo; es decir, aceptan donaciones. ¿Sabes cuál es uno de los trending topics por los que más rezan? #trabajo.

    3. Fetlife

    Si Christian Grey fuera real, tendría un perfil en Fetlife. Es una red social orientada a los amantes del BDSM (Bondage; Disciplina y Dominación; Sumisión y Sadismo; Masoquismo) que ya cuenta con más de 4 millones de usuarios, más de 90.000 foros y  más de 360.000 eventos organizados. Y ya os podéis imaginar que los eventos no son meriendas-cenas con manteles de lunares. 

    4. Star Trek Dating

    Si eres un Trekkie en busca de pareja, tenemos una buena noticia: ¡han creado una RRSS a tu medida! ¿Te parece increíble? Pues no solo hay una sino ¡cinco similares! Star Trek Dating, Date a Trekkie, Trek Passions, Trekkie Dating y TrekDating. Trekkies del mundo: es vuestro momento.

    5. Hatebook

    "A todo el mundo le gusta odiar" es su lema. Hatebook es el hogar de los haters, de esos a los que les encanta entrar en Internet a criticar, ya sea a cantantes, políticos, películas o lo que se te pase por la cabeza. El odio no tiene límites en esta parodia de Facebook hecha para que despaches a gusto con quien más te apetezca y lo catalogues como tu enemigo. 

    6. I just made love

    Lo que lees; se llama Acabo de hacer el amor. El nombre de esta web no deja lugar a dudas. Básicamente la gente publica datos sobre el revolcón que acaban de tener, ya sea dónde o cómo. Entras y lees cosas como: "En unos soportales a plena luz del día" o "Justo antes de comer". Lo más curioso: tiene un mapa con marcadores y puedes ver dónde han tenido lugar los encuentros sexuales más recientes a lo largo y ancho del mundo. Está algo desactualizado (hay muchas fechas de 2010) pero siempre puedes crearte un perfil y actualizarlo (guiño, guiño).

    7. Blindworlds

    Esta es una red social llamada Blindworlds (mundos ciegos). Está dirigida a las personas con diversidad funcional; sobre todo a aquellas con discapacidad visual o problemas de visión. Se anuncia como La red accesible, para todos, de verdad. Los usuarios crean un perfil y, a través de él, pueden escribir sus publicaciones al más puro estilo blogger o contactar con otros usuarios. Llama la atención que, a pesar de que ofrece la opción de publicar audios, muchos de los usuarios optan por escribirlos y no existe música ni un lector incorporado a la web que facilite su uso a un invidente. 

    8. Farmers Only

    No es de los creadores del ya mítico 'Granjero busca esposa' pero lo parece. Se trata de una web de citas para granjeros/as. Y, por lo que se ve en las historias publicadas, de éxito. Una de ellas es de Cynthia, de Ohiahio (EEUU) donde dice: "En septiembre de 2012, me uní a FarmersOnly. Soy la tercera generación de granjeros. (…) Después de mi divorcio, no sabía cómo encontrar a un hombre que quisiese ayudar a seguir cuidando la granja de mi familia. Encontré a uno maravilloso en vuestra web. Después de 2 años, vamos a casarnos el 15 de agosto de 2015". A pesar de su lema, "Los tíos de la ciudad simplemente no lo entienden" (city folks just don’t get it), puedes entrar aunque no seas de un pueblo. Pero ojo, avisan: no traigas tus tonterías de urbanita contigo

    9. My Free Implants

    Literalmente: mis implantes gratis. Y, por si había dudas, se refiere a implantes de pecho. Es una es una red de crowdfunding en la que las mujeres pueden recaudar fondos para aumentarse el pecho. ¿Cómo funciona? Una chica crea su perfil, cuenta su historia y espera a que los donantes ¿desinteresados? ingresen el dinero que consideren oportuno. Después, si ambos quieren, pueden conocerse; aunque no es obligatorio. Sin comentarios.

    10. Prison Inmates 

    Los fans de OITNB (Orange Is The New Black) ya pueden hacer sus fantasías realidad. Prison Inmates es una red social que permite a los reclusos de las cárceles de EEUU hacerse un perfil y entrar en contacto con sus familiares y amigos o, incluso, contigo, si quieres entablar conversación con ellos. Por su parte, tienen foros, álbumes de fotos y una lista de sus bloggers estrella. Al hacerte el perfil, te pregunta cosas como por qué te han condenado o si estás en el corredor de la muerte

    11. Stache Passions

    Si eres uno de esos hipster con bigote, puede que en esta red social ligues más que nunca porque ese es, de hecho, el requisito básico. Stache (referente a moustache, bigote en inglés) forma parte de una red llamada Passions Network, una red nacida en 2004 y formada por más de 240 webs de citas nicho, es decir, orientadas a características muy concretas que buscan en su partenaire que van desde su físico a sus ideas políticas, religiosas, étnicas, lugar de residencia, etc...

    12. A small world

    Snobs, nuevos ricos y Amancio Ortega, atentos: Small World es una red para los más ricos y famosos que, efectivamente, viven en su small world (pequeño mundo), al margen del resto de mortales. Si estás pensando en entrar a cotillear, debes saber que (como en los locales de alto standing) se reservan el derecho de admisión. De hecho, solo puedes entrar con una invitación personal. Más VIP, imposible.

    13. Tall Friends y Date a Little

    ¿Acomplejado por tu altura? En estas dos redes sociales puedes encontrar tu hueco. Tall Friends para los más altos y Date a Little para los más bajos. Así, ambos podrán encontrar a alguien a su altura (chiste fácil...). 

    14. UFO Social

    Iker Jiménez y los demás amantes del misterio y los alienígenas ya pueden crear su perfil en UFO Social. Cuenta con una galería donde los usuarios publican videos y fotos de "avistamientos" de OVNIS o cualquier otra actividad que consideren paranormal.

    15. GenePartner

    Hay gente selectiva a lo hora de buscar pareja y luego están los que entran en Genepartner. Esto va más allá: buscan una pareja compatible genéticamente. No en vano usan el slogan "love is no coincidence" (el amor no es una coincidencia). ¿Cómo funciona? Debes solicitar una prueba GenePartner; después te mandan un kit donde recoges una muestra de saliva para que lo analicen; en 2 semanas te mandan tus resultados y, a partir de ahí, ya pueden emparejarte con la mejor opción genética para ti.


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    fraternaltwins

    Puede que estos dos nombres no te suenen aún pero probablemente se te graben en la memoria tras ver uno de sus vídeos. Digamos que Taylor Hatala (11 años) y Larsen Thompson (14 años) han nacido para romper la pista de baile. Ya han dejado con la boca abierta a millones de usuarios en Internet. Y es que no solo bailan; sino que sus muecas, desparpajo y compenetración hace que estas niñas sean todo un espectáculo.

    Se hacen llamar las Fraternal Twins (mellizas) aunque no tienen ningún tipo de parentesco. Pero su tez blanca, ojos grandes y movimientos idénticos hacen que efectivamente parezcan gemelas.

    Aunque su corta edad puede indicar lo contrario, llevan años bailando. Tras sus pequeños éxitos por separado, las 'gemelas' decidieron unirse en 2014 y publicar su vídeo de la canción IDFWU del rapero Big Sean.

    El vídeo, dirigido por Tim Milgran -cineasta y bailarín- y coreografiado por la bailarina Janelle Ginestra, les hizo saltar a la palestra y recibió más de 2 millones y medio de visitas. "Mi objetivo es capturar de movimiento y crear una experiencia visual para el público", afirma Milgran, que ha hecho más de 200 vídeos desde 2012. «No hay mayor satisfacción que crear algo tangible, que perdura y que inspira a otros a crear», afirma. Quizá por eso se ha subido al carro de las Twins, a quienes acompaña en todos sus vídeos.

    «Son dos bailarinas muy potentes y saben cómo captar a la gente para que sientan esa fuerza. Y, aunque se parecen, son diferentes en la pista: Taylor trae un estilo muy valiente y crudo; Larsen es más confiada y femenina. Pero ambas pueden intercambiarse los papeles. Son muy versátiles, ¡no tienen límites!», admira Janelle, su coreógrafa.

    Mientras, ellas no pueden parar de bailar las canciones más conocidas y, para algunos, sus versiones superan incluso a los originales, como es el caso de Feeling Myself de Niki Minaj o de Run The World de Beyoncé -con 4 millones de visitas-. 

    ¡No paran! De hecho, esta semana actúan en el World of Dance (Los Ángeles), la mayor competición internacional de Urban Dance.

    Taylor Hatala

    Baila desde los 3 años y compagina sus corografías de Fraternal Twins con su participación en otros grupos, como Immabeast, NXG Company y Sugar N Spice. «Mi mentor Alexander Chung de Edmonton (Alberta, Canada) me recomendó ir a LA a entrenar. Vine por primera vez en enero de 2014 y me encantó.. tanto que empecé a viajar con mi madre, a entrenar y a involucrarme en varios proyectos».

    Fue entonces cuando su gemela llegó a su vida. «Conocí a Larsen el verano pasado cuando me hice un grupo de baile en LA llamado Immabeast dirigido por Will Adams -y Janelle como asistente de coreografía-. Unos meses después, nos emparejaron a Larsen y a mi para un proyecto y nos dimos cuenta de que bailábamos similar así que pensamos en hacer un dúo y ¡a Janelle se le ocurrió el nombre perfecto!».

    Pero el éxito de esta joven canadiense empezó hace menos de un año. Su profesor de baile Lawrence Kaiwai colgó un vídeo bailando la canción Anaconda junto a Taylor en una clase del Kore Dance Studio (Los Ángeles), propiedad del coreógrafo Alexander Chung.

    Tan solo un mes después, el vídeo -que ahora tiene ya más de 13 millones de visitas- le mandó directamente al plató del programa norteamericano The Ellen Show, presentado por Ellen Degeneres, que hizo que su vídeo sumara otros 21 millones de visitas. Ese fue el empujón definitivo que la ha catapultado a la fama.

    Tan solo 11 meses después de su primera aparición televisiva, su canal de YouTube aglutina más de 88.000 suscriptores y 6 millones de visualizaciones. En él puedes encontrar desde sus coreografías con Thompson hasta competiciones, programas de televisión, bailes con otros grupos e, incluso, una coreografía con su hermana pequeña Reese de 8 años.

    «Estos meses han sido una locura. Es increíble ir por la calle y que la gente me conozca de mis videos. No contaba con que pasara todo esto; ha pasado todo de repente y me siento muy agradecida por todo el apoyo y oportunidades que estoy teniendo», comenta Taylor, que divide el día entre sus ensayos y sus estudios en el colegio. «Mis padres me han apoyado mucho y tengo la suerte de que me han permitido vivir mi sueño. Si no fuera por su apoyo, no estaría haciendo lo que hago», reconoce.

    A los 6 años empezó a centrarse en el hip hop y, actualmente, baila, además, estilos como jazz, ballet, lírico y contemporáneo. «Tengo claro que quiero bailar porque es mi pasión pero también me gustaría todo lo que tiene que ver con el entretenimiento, desarrollar también mis capacidades interpretativas y combinarlo con el baile».

    ¿Su truco para bailar bien? «Sentir la música y dejarse llevar. Lo mejor siempre es dejar que la música te diga lo que debes hacer». Tiene consejos para todos, desde los más descoordinados: «si te sientes incómodo intentando hacer algo nuevo, es positivo porque significa que estás creciendo». Hasta para aquellos chavales que desean imitarla –«trabaja duro, concéntrate en tu sueño y sé coherente; mi mentor Chung me enseñó que siempre hay que estar hambriento por aprender, ser honesto y ser humilde. Es mi lema».

    Larsen Thompson

    «Janelle nos presentó e hicimos un par de videos y el segundo –IDFWU- se volvió viral. La gente empezó a compartirlo y ¡de repente estaba en todas partes! Hemos tenido mucha suerte...» dice humildemente Larsen.

    Esta pelirroja de ojos azules es la mayor del dúo. Empezó a trabajar como bailarina profesional con tan solo 9 años en un anuncio de Microsoft. Ha sido bailarina en The X Factor en EEUU, en Shake It Up de Disney y en la Fresh Beat Band de Nickelodeon.

    En 2013, fue retratada para la revista 'Dance Spirit Magazines' y fue reconocida en los  Industry Voice Awards en el Top 10 de los prodigios de 2013.

    «Un fotógrafo de una pequeña marca de moda me escribió a través de mi Instagram para proponerme trabajar en una sesión de fotos. Y así empecé a meterme en el modelaje». Actualmente, compagina su pasión por el baile con su trabajo de modelo para la agencia Zuri Models. Hasta el momento, ya ha trabajado para empresas de la talla de Coca Cola, Nintendo, Paramount, Nissan o McDonald’s, entre otras.

    En su canal de YouTube, combina sus coreografías con consejos de belleza o sesiones fotográficas y reserva un pequeño hueco para pasarlo bien con Taylor y sus challenge más caseros.


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    Pauline Bossdorf

    Pauline Bossdorf es alemana, tiene 21 años y es 'food blogger', pero sin querer. «Hasta hace tres años, nunca había tocado una sartén. Solo sabía hacer pasta con queso. Era bastante vaga y prefería calentar una pizza en el horno que cocinar algo; no veía la necesidad». Todo cambió cuando le tocó mudarse para estudiar en la universidad de Berlín.

    Tras independizarse, una de las primeras cosas que hizo fue comprar víveres. Con el carro de la compra medio lleno, se dio cuenta de que ahora la responsabilidad de su alimentación estaba total y completamente en sus manos. «Ya no tenía la excusa de que mi madre había comprado esa tableta de chocolate… A partir de ese momento, lo que acabara en mi estómago dependía totalmente de mi».

    En 2013, Pauline empezó a estar más tiempo en Instagram, recorriendo con el ratón cuentas de gente de todo el mundo que compartía sus creaciones culinarias y saludables a través de fotografías cuidadas. «Fue una inspiración», reconoce. Empezó entonces a jugar en la cocina y a probar mezclas que nunca antes habían tenido un espacio en su dieta.

    El éxito de un experimento personal

    «¡Sabía increíble! Así que empecé a integrar más verduras en mis platos, a dejar de lado productos que antes comía diariamente, como azúcar y harina blanca, y aposté por una dieta vegetariana. Empecé a sentir el placer de hacer comida, de decorar el plato y de sacarles fotos así que me decidí a publicar esas imágenes en mi perfil».

    Un año después, en junio de 2014, creó su propio blog con el nombre de Living the Healthy Choice. Un año más tarde, la gran aceptación del público ha superado sus expectativas. «Es increíble ver a dónde ha llegado algo que comenzó como un experimento personal». Ha llegado incluso a ser blogger para MTV Alemania y ha sido entrevistada por la revista del conocido diario germano Die Zeit. Actualmente, tiene casi 8.500 fans en Facebook y 249.000 seguidores en Instagram.

    Sus recetas son una especie de mapa de los sitios en los que ha estado. «Encuentro la inspiración en mis viajes. Cada sitio trae nuevas frutas y verduras, sus propios aromas, colores y gente. Me encanta pedir platos extranjeros y rebuscar por los mercados locales cuando viajo». Además, sigue ojeando el mundo a través de su ventana favorita: Internet. «Ver fotos preciosas de comidas apetecibles puede ser muy motivador. Y a veces es genial cocinar las recetas de otras personas».

    Buscar por Internet la ha ido llevando a descubrir no solo mezclas nuevas sino incluso ingredientes de los que no había oído hablar y que ahora son un 'must' en su cocina; por ejemplo, cereales como la quinoa, el amaranto o el alforfón. «Leí sobre ellos y experimenté una y otra vez, hasta que al final alcancé un punto desde el que podía crear con ellos una receta equilibrada y rica».

    De hecho, los cereales son una parte fundamental de su dieta. Tiene claro que no puede vivir sin su 'porridge' (gachas de avena) mañanero pero no le preguntes sobre su receta favorita porque la pondrás en un aprieto. «¡Cambio de opinión todo el tiempo! Me levanto por la mañana y miro por casa qué me gustaría comer. Ahora mismo me encanta hacer guacamole. Es el tentempié número 1 en las fiestas; siempre que lo llevo, tiene muy buenas críticas». Aunque sí tiene clara su arma secreta: la licuadora. «Batidos, salsas… ¡hasta la uso para hacer mi pastel de semillas y frutos secos!».

    Su comida no es todo lo que llama la atención sino la forma en que la presenta a través de sus imágenes. «Me gustaba la fotografía desde antes de empezar con este estilo de vida. Desde mis primeros años de adolescencia, empecé a llevar la cámara conmigo a todas partes —sacando fotos graciosas de mis amigos o de los alrededores de mi casa—  y sigo haciéndolo. Ahora es genial porque puedo cambiar mis dos pasiones y sacar las fotos para mi blog yo misma; aunque a veces resulta algo duro tener que hacerlo todo sola».

    Lo que más le gusta de lo que hace es «pensar que sirvo de inspiración a otras personas; recibo comentarios dándome las gracias y contando lo mucho que les ha gustado y es entonces cuando veo que todo mi trabajo merece la pena».

    Para aquellos que quieren vivir sano, explica que no es necesario ser un cocinero profesional —«¡yo no lo soy!»—. Y avisa: «La clave es la voluntad… pero tampoco te presiones y pretendas vivir de una forma 100% saludable desde ya. Hacer esa transición lleva tiempo. Empieza poco a poco: integra más verduras en tus comidas y empieza el día con más fruta. Siempre es una cuestión de hábitos. No seas muy duro contigo mismo pero tampoco te relajes demasiado; todo va sobre encontrar el equilibrio y aprender a escuchar a tu cuerpo».

    Sus planes para este año son seguir alimentando este proyecto con fotos y recetas y, además, «me gustaría darle la misma importancia a la fotografía como a la alimentación y que ambos aspectos jueguen roles importantes. Incluso me planteo grabar más vídeos para mi canal de YouTube. ¡Va a ser un año emocionante!. Y seguro que delicioso.

    pauline bossdorf


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    Sheldon cooper

    Reconozcámoslo: todos tenemos manías. Por ejemplo, mirar si está el gas apagado antes de salir de casa, poner siempre el volumen de la radio en números pares, no pasar por debajo de una escalera o cruzar los dedos cuando un avión despega. ¿Qué diferencia hay entre una persona normal aunque maniática y alguien que sufre el Trastorno Obsesivo Compulsivo?

    «El TOC es algo así como una manía llevada a los extremos. Todos tenemos manías pero, cuando alguien sufre TOC, vive condicionado por esas repeticiones de acciones, de forma que le impiden vivir con normalidad», nos cuenta Verónica García-Gesto Fraga, psicóloga de la clínica de psicólogos de A Coruña Psicosolución.

    «Suele afectar a las personas demasiado perfeccionistas», reconoce. Y muchas de esas manías están relacionada con la higiene, como lavarse las manos 100 veces al día para evitar tener microbios. «Se obsesionan con que tienen microbios en las manos y eso les lleva a lavárselas constantemente, incluso a agrietárselas y a terminar sangrando», explica la psicóloga. Esas personas creen que, de no realizar esas prácticas de limpieza, sufrirán enfermedades.

    Sin embargo, y aunque conlleva una preocupación por la propia salud, no tiene una relación directa con la hipocondría. «Es cierto que la conducta del lavado compulsivo de manos es habitual entre los enfermos de TOC, pero no tiene por qué estar relacionado con las enfermedades. Hay obsesiones como tocar los marcos de las puertas o encender el interruptor de la luz un número determinado de veces antes de abandonar la habitación. Y si no lo hacen, están convencidos de que les puede pasar algo malo, de que van a tener mala suerte».

    Estas repeticiones o hábitos se llaman rituales y son lo que diferencia una obsesión de un TOC. Hay gente que sufre un caso leve de TOC porque solo tiene un ritual como salir de casa y comprobar 15 veces que la puerta está cerrada. «Esto sería un grado bajo porque no te condiciona tu vida diaria. Pero el problema habitual de los TOC es que entran van subiendo poco a poco el grado de intensidad. Ahora es la cerradura, luego son los marcos de las puertas, luego que si no me lavo las manos 15 veces voy a tener microbios, luego que no puedo pisar las rayas del suelo… y así hasta que están todo el día con pensamientos cíclicos sobre estos rituales que les llevan a estar todo el día condicionados por el trastorno».

    Sobre los rituales, avisa: «Cuantas más veces haga el ritual, más probable es que siga haciéndolos». Eso sucede porque los pacientes hacen anclajes emocionales. Un anclaje es una técnica de programación neurolingüística que nos sitúa en un estado emocional concreto. Puede usarse como algo positivo que nos lleva a pensamientos optimistas pero en los pacientes de TOC se usa para referirnos a un refuerzo a un determinado estímulo que les hace repetir sus hábitos y fomentar sus obsesiones. Es decir: si no tocan el marco de la puerta, pensarán todo el día que vas a tener mala suerte. «Cada vez que repiten el hábito, están haciendo anclaje y reforzando esa conducta», afirma Verónica.

    Cómo podemos ayudar a un paciente de TOC

    Para corregir el trastorno, la psicóloga recomienda que vayamos posponiendo el ritual en el tiempo. Por ejemplo, si tengo la manía de mirar si el gas está apagado antes de salir de casa, voy a esperar 10 minutos antes de volver a mirarlo. «En esos 10 minutos, el paciente comprobará que no le pasa nada negativo». El 'truco' es esperar cada vez más tiempo hasta que desligamos las ideas en nuestra mente; no hacer esta acción no trae una consecuencia negativa para mi.

    Otro consejo importante es tratar de «centrarnos en algún ejercicio o actividad que nos demande atención, para focalizar nuestros pensamientos en otras acciones». Cualquier actividad que exija atención es válida, como hacer un crucigrama o jugar a un videojuego. El objetivo es desvincular nuestra atención del ritual que nos obsesiona.

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    También es una buena opción realizar autoregistros. «Los autoregistros son importantes porque nos ayudan a ver nuestras repeticiones ritualistas. Podemos animar al paciente a anotar la conducta y las veces que la repite. La mayoría, no son conscientes de la cantidad de veces que realizan el ritual al día». Por ejemplo, el tema de la adicción al móvil; no nos damos cuenta de la cantidad de veces que miramos el móvil al día. Si eso lo anotáramos, muchos nos sorprenderíamos.

    Estos datos sirven para que él vea de forma objetiva su manía plasmada en papel y también para ofrecer datos objetivos al psicólogo en caso de ir a una consulta. «Últimamente vienen muchos chavales a consulta por el enganche que tienen al ordenador y les suelo mandar que hagan un autoregistro de las horas que pasan delante de la pantalla. Cuando lo ven, la mayoría alucinan. "Este no soy yo", me dicen; y toman la decisión de que no quieren ser así».

    Hoy en día, cada vez hay más pacientes de TOC «al menos, en mi consulta», reconoce Verónica. «Creo que se debe a la presión social, la publicidad y medios de comunicación. Me he encontrado a pacientes obsesionados por la comida sana y los alimentos orgánicos. Es positivo querer comer bien y cuidarse pero ellos viven totalmente obsesionados por eso».

    La parte positiva: los pacientes que van a terapia se suelen recuperar en poco tiempo. «Cuando la persona viene a consulta, ya está bastante concienciada y quiere solucionar el problema. A lo mejor en 4 o 5 sesiones lo soluciona. Pero es importante coger el trastorno lo antes posible; cuanto más repite el ritual, más difícil será hacerle entender que no tiene por qué hacerlo».

    TOC en la gran pantalla

    Mejor Imposible. El TOC perfeccionista. Es imposible hablar de TOC y no recordar a Jack Nicholson saltando las rayas del suelo camino a su restaurante de todos los días. En este caso, el personaje gestiona su ansiedad de una forma bastante agresiva. Es además muy perfeccionista y muestra un rasgo típico de muchos pacientes: la dificultad para relacionarse socialmente.

    El aviador. El TOC obsesionado por la higiene. En este largo largometraje, Howard Hughes, personaje interpretado por Leonardo DiCaprio, nos narra su historia vital y su transición hasta un trastorno severo.

    Los Impostores. Nicolas Cage da vida a un estafador con dificultades para relacionarse. El personaje tiene un trastorno obsesivo-compulsivo que le aísla del mundo y lo abandona a su suerte en medio de sus obsesiones, hasta que descubre que tiene una hija y debe vencer a sus miedos y rituales para incluirla en su vida.

    TOC TOC. Esta comedia francesa dirigido por Lauren Baffie sitúa a seis pacientes de TOC en la misma consulta, esperando a que llegue su psicólogo. Este, retenido en un aeropuerto, no ha llegado a la cita y ellos se niegan a irse hasta que hablen con él. La espera se convierte en una especia de terapia de grupo improvisada que nos pone en antecedentes de hay tantos tipos de obsesiones como de pacientes.


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